«No sé qué he hecho para merecer esto pero la leucemia de mi nieta y la ELA me han hecho perder la fe»
Se llama Misericordia y eso es justamente lo que la vida no ha tenido con ella desde hace un par de años con una cadena de tragedias familiares de la que ella es el último eslabón. A la enfermedad mental que hizo presa en uno de sus dos hijos varones siguió una leucemia fulminante que acabó hace poco con su nieta, de 10 años, hija de su primogénita. De una desgracia así no es posible recuperarse pero en la vida todo es suceptible de empeorar. Y a esta mujer, a la que otra leucemia dejó viuda hace dieciocho años , le esperaba a la vuelta de la esquina una de las enfermedades más crueles que existen, la misma que sufrieron... Ver Más