Rafael Escuredo, «el soñador del pueblo andaluz», investido doctor honoris causa por la Universidad de Sevilla
«Los pueblos necesitan de soñadores. El pueblo andaluz tuvo uno en Rafael Escuredo ». Así ha presentado Ángel López López, catedrático de Derecho Civil y expresidente del Parlamento de Andalucía , al que fuera primer presidente electo de la Junta de Andalucía en el acto de investidura como doctor honoris causa por la Universidad de Sevill a , a propuesta de su rector, Miguel Ángel Castro. La ceremonia académica de la Hispalense se ha desarrollado al mediodía de este miércoles en la iglesia de la Anunciación de la capital, donde han han querido estar con este histórico líder socialista andaluz antiguos compañeros de partido como los expresidentes José Rodríguez de la Borbolla y Manuel Chaves , el expresidente del Gobierno Alfonso Guerra , el presidente de la Diputación, Fernando Rodríguez Villalobos, o el actual secretario general del PSOE Andaluz, Juan Espadas, entre otras autoridades civiles y militares. El nuevo doctor de la Universidad de Sevilla, visiblemente cansado, ha tenido unas palabras especiales para el expresidente José Antonio Griñán , al que desea una pronta recuperación de su «grave enfermedad». El acto ha comenzado con la intervención de Ángel López, quien ha presentado a Escudero como «un condiscípulo, un compañero de luchas y de afanes en las filas del socialismo democrático, y un amigo entrañable». Escudero, nacido en Estepa hace 79 años, y su «decidido empeño –con unos pocos fieles, muchos escépticos y bastantes enemigos, unos declarados, otros casi siempre escondidos, porque la causa y la razón histórica de Andalucía, que en él tenía su referente, no era discutible–» dio lugar a una potente arquitectura constitucional de nuestra tierra, que fue clave para la final configuración del Estado de las Autonomías , según López. Proceso autonómico andaluz «No habría sido igual, tal vez ni siquiera habría sido, sin Rafael Escuredo» Ángel López López Expresidente del Parlamento de Andalucía «Rafael Escuredo es el prototipo del gran legislador , porque el gran legislador de todos los tiempos es siempre un gran político». Así lo ha descrito el expresidente del Parlamento andaluz para profundizar en la historia de aquellos días desde la lucha por el referéndum, vencedor en la fecha del 28 de febrero, hasta la conducción política del primer Estatuto de Autonomía, que «no habría sido igual, tal vez ni siquiera habría sido, sin Rafael Escuredo» . «Ese decidido empeño era nada más y nada menos que la expresión de un sueño, un sueño políticamente conseguible. Los pueblos necesitan de soñadores. El pueblo andaluz tuvo uno en Rafael Escuredo», ha dicho Ángel López, presentando al también Hijo Predilecto de Andalucía como nuestro propio Martin Luther King , consiguiendo «un logro histórico, un logro constitucional y un logro jurídico de grandes dimensiones». Ha concluido el padrino de la sesión recordando la brillante página escrita por el pueblo andaluz y por el liderazgo de Rafael Escuredo, quien por eso entra por derecho propio en la categoría de los legisladores señores del Derecho . Rafael Escuredo, antes de ser investido doctor honoris causa, saluda a Alfonso Guerra, con Manuel Chaves de espaldas Juan Flores Escuredo, en su discurso de investidura, ha recordado su paso por la Facultad de Derecho de la Hispalense. Fue alumno, delegado de curso, delegado de facultad, presidente del distrito universitario de Sevilla y presidente de la Juventud de Estudiantes Católicos . Y tuvo el honor de haber sido profesor ayudante en la cátedra de Derecho del Trabajo de la mano de su maestro y distinguido amigo el profesor don Miguel Rodríguez-Piñero y Bravo Ferrer . Afiliado al PSOE y a la UGT desde 1965, colaboró en la puesta en marcha del primer despacho laboralista de Andalucía , del que inicialmente formaron parte Felipe González , Ana Ruiz-Tagle, su mujer, compañera y amiga desde entonces, y Antonio Gutiérrez Castaños, y al que más tarde se incorporaron Manuel del Valle Arévalo y Miguel Ángel del Pino Menchen. Desde sus inicios académicos y laborales partió su extenso recorrido por las vicisitudes políticas y jurídicas que protagonizó en su trayectoria política, con una mirada especial al proceso autonómico de Andalucía. «La aprobación del autogobierno para Andalucía por la vía del artículo 151 tuvo un gran un interés constitucional, al ser la única comunidad que, además de recorrer el procedimiento establecido en éste, lo culminó con éxito aquel 28 de febrero de 1980. Y también lo tuvo desde el punto de vista político, ya que en la medida en que las llamadas nacionalidades históricas se ubicaban en el norte de España, y Andalucía en el sur, ello contribuyó, de algún modo, a la vertebración política de España en términos territoriales, así como en la redistribución del poder», ha remarcado. El nuevo doctor honoris causa de la Universidad de Sevilla y su rector en el acto de investidura Juan Flores Un nombramiento que «dignifica a la Junta de Andalucía» La propuesta de investidura a Escuredo fue fue aprobada en noviembre de 2022 por el claustro de la Universidad de Sevilla a iniciativa de su rector, Miguel Ángel Castro, que considera que este nombramiento viene a «dignificar a la Junta de Andalucía y a la comunidad autónoma, cuya sociedad se ha visto transformada desde la universidad pública». Este doctorado, ha añadido el rector, es también «el reconocimiento a una generación de españoles que supo conquistar la libertad y luchar por la igualdad bajo la premisa de la generosidad que antepuso los intereses de España, y los de Andalucía, a la ventaja política o el interés personal». El acto de investidura ha comenzado con la tradicional procesión académica, mientras que el coro de la Universidad de Sevilla ha interpretado el ‘Pompa y Circunstancia', de Edward Elgar. El doctorando ha entrado en la iglesia de la Anunciación acompañado por el profesor doctor más antiguo, Javier Pérez Royo, y el más nuevo, Luis Revilla, mientras el coro ha cantado el 'Canticorum iubilo', de G. F. Haendel. El expresidente de la Junta Preautonómica tras sustituir a Plácido Fernández Viagas ha subrayado que el acceso de Andalucía a la condición de nacionalidad «desfiguró en gran medida la perspectiva nacionalista, ya que la autonomía política no quedaba vinculada solo a valores identitarios, o sujeta a interpretaciones historicistas de la Constitución». «La lucha del pueblo andaluz» En su discurso ha considerado conveniente recordar que el referéndum andaluz fue mucho más participativo que el de ratificación de los Estatutos catalán, vasco y gallego. Aseguró que no hubo ningún privilegio para Andalucía pues, si la Disposición Transitoria Segunda de la Constitución puso en valor los territorios que en el pasado habían plebiscitado su Estatuto, en el caso de Andalucía «ni se obsequió su esplendor en tiempos árabes, ni su papel determinante en la conquista de América, ni su enorme aportación a la implantación del constitucionalismo en España, ni su riqueza cultural y artística, ni su dimensión política, demográfica, y geográfica, ni su condición de frontera sur de la Unión Europea, ni su vocación de puente entre dos continentes y tres culturas; ni, por último, las luchas andalucistas por el autogobierno, con Blas Infante a la cabeza». Por eso, «fue la voluntad firme y democrática de un pueblo de autogobernarse lo que propició que una parte de la doctrina la llamara la 'rebelión andaluza'». En este sentido, ha insistido en que «de forma directa o indirecta, el acceso de Andalucía a la condición de autonomía política quebró el modelo asimétrico previsto por el constituyente y provocó una nueva lectura de la Constitución en términos de igualdad, homogeneidad y simetría; una operación político-constitucional de altos vuelos que cambió el curso de la historia, al configurar el Estado Autonómico, con el que España ha conseguido las décadas de paz y prosperidad más longevas de su historia». Sin embargo, antes de concluir, ha expresado un último mensaje «alto y claro» sobre el futuro de nuestro país. «Si mañana las necesidades de la funcionalidad del Estado aconsejaran una reforma constitucional, si mañana el poder constituyente del pueblo español decidiera, libremente, caminar hacia otra forma de organización del Estado , que debería ser de corte federal , quede en la memoria de los españoles la lucha del pueblo andaluz por su autonomía política, por su autogobierno pleno, y por no ser más que nadie, pero tampoco menos».