'The Idol': esta serie no se podría hacer hoy
Lo mejor de 'The Idol' (en HBO) es que es una de esas series que no se podrían hacer hoy: mi género favorito. El primer capítulo empieza a lo grande. Jocelyn, una estrella del pop interpretada por Lily-Rose Depp , que es joven y bella y solo tiene cosas que agradecer a la genética, posa para la portada de su nuevo disco. Hay muchos flashes y gente de negocios por ahí. Ella lleva una bata roja y nada por debajo. En la muñeca, una pulsera de hospital. Primero ríe y después pone cara de modelo. «¿Estamos romantizando la enfermedad mental?», se pregunta el director artístico desde la distancia, en un corro de sabios. «Basta de cortarle el rollo al país. (...) La enfermedad mental es sexy», le responde la productora, que luego se explica: este tipo de mujeres son inalcanzables para el ciudadano de a pie, salvo que tenga problemas mentales muy serios, entonces sí, «por eso la enfermedad mental es sexy». «Pues está bien visto», zanja otro de los hombres de negro, entre el cuñadismo y la barbarie. De ahí solo subimos, y lo siguiente es que Jocelyn quiere enseñar al mundo sus pechos, pero el coordinador de intimidad no le deja que asome su areola. ¿Solución? Lo encierran en el baño tres horas, hasta que terminan el trabajo. Y más tarde hay amor tóxico, violencia, sumisión… En fin, Irene Montero. Noticia Relacionada Televidente opinion Si La más grande de las mentiras Bruno Pardo Porto «No sé si han visto una reforma con sus propios ojos. Espero que no: es terrorífico» Lo nuevo de Barry Levinson (el de 'Euphoria') tiene algo de 'Californication' en lo lúbrico, en lo disoluto: será por Los Ángeles. Parece una pequeña rebelión contra la estrechez creativa, y por ende moral, y por tanto aburrida. Tiene un tono difícil de asumir para los críticos, porque a veces se parece a la sátira y otras a la denuncia, sin ser nada del todo, al menos por ahora (tres episodios). Esther Zuckerman, en 'The New York Times', se preguntaba tras el estreno si la historia iba sobre la liberación de la mujer o sobre su subyugación. Y un reportaje de 'The Rolling Stone' construido con fuentes anónimas definió el rodaje de 'The Idol' como una «tortura pornográfica». También la han tachado de sórdida, asquerosa, repugnante y demás adjetivos antiguos pero no muertos, lo que viene a demostrar que es una serie que no se podría hacer hoy. Y que por eso se hace. Y que por eso está en lo más visto de HBO. Hay más cobardía que censura.