La nueva primera ministra japonesa reafirma la importancia de los lazos con Washington y promete dureza con los extranjeros
En su primera intervención ante el Parlamento tras asumir el cargo, la nueva primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, subrayó que “la alianza nipón-estadounidense sigue siendo la piedra angular de nuestra política exterior y de seguridad”. La dirigente prometió llevar la relación bilateral “a nuevos niveles” y destacó que Tokio debe mantener una cooperación estrecha con Washington para garantizar la estabilidad en Asia-Pacífico. Sus palabras fueron recibidas con aplausos y vítores de los legisladores de su partido y de sus aliados de coalición.
Takaichi insistió en que Japón debe construir una “relación constructiva y estable” con Estados Unidos, acompañada de un “diálogo constante” en materia de seguridad y defensa. La primera ministra señaló que la cooperación militar con Washington es esencial para enfrentar los desafíos regionales, en particular el auge militar de China y las pruebas balísticas de Corea del Norte. “Debemos trabajar juntos para garantizar la paz y la seguridad en la región”, afirmó durante su discurso.
Además de su mensaje sobre política exterior, Takaichi abordó la cuestión migratoria y prometió “intransigencia” en la aplicación de las leyes. La primera ministra declaró que su gobierno será estricto en el control de la entrada y permanencia de extranjeros en el país, en línea con sus posiciones anteriores sobre inmigración. “Aplicaremos la ley con firmeza y sin excepciones”, afirmó, subrayando que la seguridad interna es una prioridad de su mandato.
Sanae Takaichi, de 64 años, fue elegida el 21 de octubre por la Cámara Baja del Parlamento japonés, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra en la historia del país. Su elección fue posible gracias a un acuerdo de coalición entre el Partido Liberal Democrático (PLD) y el Partido para la Innovación, que permitió superar la falta de mayoría absoluta del PLD. La ceremonia de investidura se celebró tras una audiencia con el emperador Naruhito, que formalizó su nombramiento.
Takaichi es conocida por sus posiciones nacionalistas y por su defensa de una política de seguridad más firme. En el pasado ha abogado por revisar la Constitución pacifista de Japón, que limita el uso de las Fuerzas de Autodefensa, y por aumentar el gasto en defensa. En su discurso, reiteró que “Japón debe estar preparado para protegerse en un entorno internacional cada vez más complejo”.
El gobierno de Estados Unidos felicitó a Takaichi por su elección y destacó la importancia de la alianza bilateral. China, por su parte, expresó que espera que Japón “actúe con prudencia” en cuestiones de seguridad regional, mientras que Corea del Sur indicó que seguirá de cerca la política migratoria y de defensa de Tokio bajo el nuevo liderazgo. Estas reacciones reflejan la atención internacional que genera el cambio de liderazgo en Japón, especialmente en un contexto de tensiones en Asia-Pacífico.