Kop Stadium: la app que conecta bares y fans para ver cualquier deporte
Encontrar un bar donde ver un partido importante nunca ha sido tarea sencilla: caminar calle arriba, asomarse por la puerta, preguntar si pasan el Madrid, el Barça, o esa carrera de Fórmula 1 que no se quiere perder. Llamadas, reservas improvisadas, y, a menudo, la frustración de llegar y descubrir que no hay mesa. «Eso se acabó», sentencia Federico de Vicente, CEO de Kop Stadium.
Su aplicación quiere resolver, de una vez por todas, la experiencia del aficionado que busca ver deporte acompañado. «La app te geolocaliza, eliges el partido que quieras —de fútbol, rugby, Fórmula 1 o lo que sea— y te muestra directamente los bares que lo emiten», explica. Desde allí, el usuario puede reservar mesa sin necesidad de llamar o desplazarse. «Yo quería una aplicación que me dijera dónde pasan el partido y me dejara reservar directamente. Esa fue la semilla de Kop Stadium».
Un marketplace del deporte
Kop Stadium opera como un marketplace con dos lados bien definidos: Las cadenas y bares que emiten eventos deportivos. Los fans que buscan un sitio asegurado para verlos. Hoy, la plataforma cuenta con 500 bares afiliados en España y 12.000 usuarios, y continúa creciendo.
La clave del escalado, explica De Vicente, está en los acuerdos con grandes cadenas como Alsea, Tierra Burrito, Castizo o Baretto. «Ellos quieren que les mandemos fans, aumentar ingresos y rentabilizar las licencias deportivas», señala.
También mantienen alianzas con operadores de televisión, interesados en que los bares que contratan licencias las utilicen de manera rentable y reduzcan el churn. Uno de los acuerdos más estratégicos es el firmado con LaLiga, con quien trabajan para desarrollar un ecosistema de «bares oficiales» y luchar contra la piratería. «Para ellos es clave. Nosotros les ayudamos a que los fans vayan a locales con licencias legales».
Inspirado en aviones
El usuario puede entrar a este «estadio descentralizado» de varias maneras: Entrada gratuita, con mesa garantizada frente a una pantalla. Entrada de pago simbólico, que incluye una consumición. Mesas premium con saldo mínimo, pensadas para partidos de máxima demanda. «Esto es como los aviones», explica De Vicente. «No cuesta lo mismo una mesa delante de la tele en un Madrid–Barça que una al fondo».
El saldo mínimo —que luego se descuenta del consumo— permite al bar asegurar ingresos en sus mejores ubicaciones. Es el propio local quien bloquea esas mesas dentro de la plataforma para que solo puedan reservarse bajo este modelo. «En partidos de alta demanda se ocupan siempre», asegura.
Las metas de Kop Stadium son ambiciosas. Pretenden cerrar el año con 1.000 bares en España y llegar a 3.000 para el Mundial de 2026. Paralelamente, comienzan su expansión internacional en México y Portugal. El crecimiento es posible gracias al desarrollo tecnológico del producto: una API que se integra con cualquier sistema de reservas del mercado. Para los bares que no cuentan con uno, han implementado un sistema mediante WhatsApp, que permite confirmar o rechazar reservas de forma simple. «Esto nos permite operar en cualquier país del mundo». El objetivo final es claro: Ser la aplicación que cualquier fan utilice para reservar su mesa y ver deporte en un bar, ya sea la Super Bowl, un partido de cricket en la India o la NFL en México.