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La Paloma: “Nuestras canciones hablan de la extrañeza ante la vida”

Son una de las bandas llamadas a destacar en los próximos años. Después de una tanda de singles pegadizos e irónicos, La Paloma, banda integrada por Lucas Sierra (voz, guitarra, bajo), Juan Rojo (batería) y Nico Yubero (voz y guitarra), publicaron el impecable “Todavía no” (La Castanya), su primer largo, un trabajo que les abrió las puertas de las salas (llenadas sistemáticamente) y de los festivales. También les valió su fichaje por Universal, multinacional con la que han publicado su segundo largo, “Un golpe de suerte”, que presentarán, entre otros lugares, en el próximo Mad Cool.

El disco tiene más detalles, no sé si la palabra más es elaborado, porque no quiero sugerir que al anterior no lo fuera...

Lucas: Sí lo es y no nos suena peyorativo. Es más elaborado porque hemos querido que lo sea. El anterior... se hizo como pudimos, el objetivo era sacarlo adelante.

Eran canciones muy guapas que estaban tocadas con lo mínimo, con lo que hacía falta.

Lucas: Hemos tenido más tiempo para hacer este disco en cuanto a grabación y tiempo de pensar qué era lo que queríamos hacer. Yo creo que eso se nota. Eso ha dado pie a que metamos instrumentos nuevos, pero tampoco cosas muy locas, y una mezcla y una grabación con el objetivo de hacer el mejor disco que podamos con los medios que tenemos, el conocimiento, la habilidad. Más cuidado, más atención. Sí. Nosotros notamos eso en el disco.

Han fichado con "Universal", supongo que eso ayuda.

Nico: Te da más tiempo. Te permite pensar más las cosas, dedicarle al disco, a la grabación... aunque eso no garantiza que salgan cosas mejores.

Lucas: No, pero te da la oportunidad de tener más tiempo, puedes entenderte mejor a ti mismo y ver qué es lo que quieres transmitir, qué es lo que quieres plasmar, cómo lo vas a hacer y sonar tanto en los vídeos como en las canciones, como en todo el grupo, el tiempo lo que te das eso.

No han sobreproducido el álbum.

Nico: Creo que no hemos sido pretenciosos con este disco, pero sí ambiciosos. Cuando te has pasado de vueltas lo sabes, pero creo que hemos conseguido ser honestos con nosotros mismos también y no intentar pasarnos de vueltas. Teníamos la necesidad interna de hacer algo diferente al anterior disco, pero que no se nos fuera la olla buscando cosas que no sabíamos si vamos a encontrar.

Desde fuera se percibe que el grupo va para arriba, está a punto de dar un salto, ¿lo viven así dentro?

Nico: Lo sientes menos que desde fuera, yo creo.

Juan: Un día te levantas y dices: «Va para arriba, esto tira», y, al día siguiente «esto no va para ningún lado». Desde luego, no es algo que hablemos ni convivamos con ningún tipo de presión.

Nico: Sí te planteas qué va a pasar con el disco: es el mejor que hemos hecho en nuestra vida y que haremos jamás y... puede que se quede en un bluff.

Ese «hay veces que me levanto y parece que va arriba y otras que no va a ningún lado» es el sentimiento que cruza todo el disco. Un sentimiento de confusión, de extrañeza ante la realidad.

Nico: Es una buena forma de describirlo. Has utilizado una palabra muy guay. Extrañeza creo que define muy bien el disco, porque no es pesimista, no es optimista, es relativamente existencialista. Si hay una palabra que puede definir nuestras canciones es extrañeza.

Lucas: Sí, hay una ola también de desilusión con las cosas en general, pero creo que, al hacer ese acto de reflexión sobre lo exterior, pienso que es un acto de amor propio. Hablar contigo mismo, con tu círculo y darte cuenta de las cosas que te desilusionan es hacer un ejercicio de entenderte. Y creo que eso es darte un besito en el hombro y hace falta.

Eso está muy bien, porque la percepción al oírlo puede ser más la autoflagelación.

Lucas: Y no, no tiene autoflagelación, es reflexión y el sentimiento que te causa esa reflexión.

«Es turbia la muerte, pero también es tela estar vivo».

Nico: Evidentemente todo tiene su parte de ironía y de hipérbole. Es una frase muy dramática, pero es tan dramática que resulta irónica. Resume el disco, parte de lo que hablamos.

Enlaza con «la vida es asquerosa, bruta y corta», pero al mismo tiempo, «tampoco se está tan mal aquí».

Nico: Creo que es la reflexión más naíf, como la frase de «La Espada», que es de Jesucristo: «yo no vine a sembrar paz, yo vine a traer espada».

¿Eso lo dijo Jesucristo?

Nico: Bueno, claro, dicen que lo dijo, (procede del Evangelio de San Mateo). Nuestro conductor de siempre la reconoció. No sé si esa es la frase exacta, pero se parece. Creo que el disco es más existencialista que el anterior, por la parte que me toca a mí, porque es más amplio. El anterior era más circunstancial y más al grano. Este es un poquito más amplio, un poco más ambicioso pero sin pasarse.

¿Cómo han cambiado sus vidas entre el disco anterior y este? ¿Los problemas son los mismos?

Nico: Muy parecidos, sí. Tampoco se nos iría la olla si tuviéramos éxito, ya con 30 palos...

Lucas:En lo sustancial, nuestros problemas vitales son los mismos. Como banda hemos tenido una progresión de cada concierto, pero no de romper el techo y meter un cero más en el aforo de la sala.

Son dos compositores en el grupo, ¿cómo es su dinámica?

Lucas: Compositores, tres. Letristas, dos. Cada canción tiene su historia, pero lo normal suele ser que o Nico o yo traemos una letra con una progresión de acordes y la llevamos al local a vestirla y luego a maquillarla al estudio.

Nico: Incluso esta vez pasó con "Elegante”, que era muy diferente porque yo había hecho una demo cacharrera que llevamos directamente a trabajar en el estudio y compusimos sobre una demo.

Lucas: hay canciones que se han compuesto en el local y que ahí se han grabado tal cual, otras que luego han cambiado el estudio, otras que venían con una voz y una guitarra acústica, como "Elegante”... Cada canción es un poco un mundo.

Lucas ha dejado salir el acento canario al cantar.

Lucas: Es que nunca he tenido referentes de músicos canarios que cantaran y al principio me apoyaba mucho en música de Argentina.

Nico. Tienes mucho de Quevedo (risas).

Lucas: ...creo que ya han madurado de una forma en la que ya no necesito un referente para yo cantar con mi propia voz. Hay grandes músicos que salen de Canarias, pero que no eran mis referentes... Y ya no necesito referentes para poder expresarme.

Me van a decir que no los son, pero hasta la nota de prensa habla de grupo generacional.

Nico: ¿Qué grupo no lo es? ¿Quién no habla de su realidad?

Lucas: Lo que para mí sería algo bueno es ser un grupo generacional siempre. Ojalá que, cuando seamos mayores, sigamos hablando de nuestra generación en ese momento, no ser otra persona de 60 cantando de cuando tenías 20 años.

Nico: No sé si lo de generacional es muy bueno. ¿Por qué admira la gente a los Beatles? ¿Porque son generacionales? No me estoy comparando, ¿eh? No: les admiran porque son atemporales. Nirvana, porque tal atemporales. Radiohead... Han trascendido hasta ser universales.

Lucas: Yo creo que es el tipo de etiqueta que no fomenta una conversación sobre música. Te encasilla de cierta forma que no da pie a hablar de la música en concreto en cuanto a influencias, etcétera. Cuando alguien dice himno, que es algo de la prensa musical de hoy en día, también te ahorra una conversación y es una conversación muy bonita. Dicen generacional y eso ya te encasilla, te imaginas de qué habla el grupo, cómo suena. En vez de entrar en esa conversación y lo bonita que es.

Nico: Evidentemente una parte muy importante de esa etiqueta se refiere a las letras. Cuando la gran la gran mayoría del tiempo, del mes y medio que hemos estado en el estudio, lo dedicas a la música. Igual en total, si juntamos, han sido 5 días de voces de un mes y medio.

En algo tan abstracto como es la música, lo más concreto o específico son las letras.

Lucas: Cierto, pero cuando un grupo extranjero llena el Palacio de los Deportes, ¿qué porcentaje de esa gente se sabe las letras, las entiende, ha hecho esa reflexión? Pero siendo un grupo nacional se habla mucho de las letras y tal.

El problema de los idiomas en este país...

Nico: Entiendo que se hable de las letras, por el alcance que tienen, lo generacional y el nivel de hastío que transmiten, pero creo que el rasgo diferenciador de los proyectos musicales es el sonido. Pero es como la etiqueta de indie, que te quita ya de medio una conversación sobre música, ¿no? Indie. Ah, vale, porque perfecto, entiendo indie.

¿Les preocupa encajar en la categoría de indie?

Nico: ¿Qué es ser indie? Un grupo que está con una multinacional como nosotros no tiene mucho de indie... Nosotros, de hecho, intentamos no encajar, no estar ahí, creo que es súper limitante.

Lucas: Limitante, aunque nos encanten grupos del indie, la escena tiene un aura de precariedad que es como justo lo que no queremos que sea nuestra vida. Lo que queremos que nos vaya mejor para viajar más cómodos, para no dormir en sitios de mierda, para hacer mejores discos.

Es muy curioso, porque antes estaba muy prestigiado el hecho de grupos que no ganasen dinero, que hiciesen la música por “las razones correctas”, ed decir, influir en la sociedad, cambiar el mundo... Pero eso ha caducado completamente.

Lucas: Como vi que decían hace poco Ca7riel y Paco Amoroso: “Mira, yo creo que hay una forma de yo poder sacar una tajada de esto sin pervertirme”.

Nico: ¿Quién pone las condiciones de qué es pervertir algo que haces porque te da la gana? El otro día decíamos: La Paloma es lo que nos salga a nosotros de los huevos. Si estamos pervirtiendo el grupo nos daremos cuenta nosotros, nadie más. Mientras nosotros no lleguemos a la conclusión de que nos hemos pervertido, lo demás es una preocupación que no existe y creo que nadie debería tener. Porque la perversión no sé qué es...

Lucas: Nosotros sabemos lo que es y creo que eso es lo más importante.

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