El partido de Marine Le Pen critica la intervención de EEUU en Venezuela y apela al respeto del derecho internacional
La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro han provocado una reacción crítica también en sectores de la extrema derecha francesa, tradicionalmente hostiles al chavismo. La Agrupación Nacional (RN), primer partido de Francia por su representación parlamentaria y liderado por Marine Le Pen, cuestionó abiertamente la legitimidad de la operación estadounidense, subrayando la necesidad de respetar el derecho internacional y la soberanía de los Estados.
El presidente del RN, Jordan Bardella, recordó su rechazo frontal al «régimen rojo de Nicolás Maduro», al que calificó de «dictadura sanguinaria y sin piedad» y cuya legitimidad democrática puso en duda. Sin embargo, dejó claro que esa oposición política no justifica una intervención militar extranjera. «El respeto del derecho internacional y de la soberanía de los Estados no puede tener diferentes varas de medir», afirmó en un mensaje publicado en su cuenta de X.
Bardella sostuvo que «el derrocamiento exterior de un gobierno por la fuerza no puede constituir una respuesta aceptable», ya que, lejos de resolver la crisis, «no hace más que agravar la inestabilidad geopolítica». En ese sentido, marcó distancia tanto del chavismo como de la estrategia militar de Washington, alineándose con una visión soberanista que rechaza las intervenciones armadas incluso contra regímenes autoritarios.
Desde el entorno de Marine Le Pen, la posición es que una salida legítima a la crisis venezolana solo puede surgir desde el interior del país. Bardella defendió que la solución pasa por «dar la palabra en el plazo más breve posible a los venezolanos», con el objetivo de que de la actual crisis emerja «un proceso democrático libre, transparente y leal», sin imposiciones externas.
Las críticas del RN se produjeron en un contexto de silencio inicial por parte del Gobierno francés y del presidente Emmanuel Macron, lo que dejó el espacio político abierto a pronunciamientos de la oposición. Aunque la extrema derecha francesa ha sido históricamente una de las más duras con el chavismo, su reacción ante la ofensiva estadounidense revela una línea roja clara: la oposición a cualquier cambio de régimen impuesto por la fuerza desde el exterior.