La inteligencia española supo del plan de Trump una semana antes
La operación militar de Estados Unidos para capturar al expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, no pilló a España de nuevas. Los distintos organismos de inteligencia españoles tuvieron conocimiento de los planes hace al menos una semana, según han confirmado distintas fuentes a LA RAZÓN.
Estados Unidos avisó a sus aliados con intereses en la zona. España es uno de los países con un mayor intercambio comercial con Venezuela desde hace años, más allá de los lazos históricos y culturales que unen a los dos países.
Los contactos entre ambos se intensificaron después de Navidad. El presidente de EE UU, Donald Trump, informó de que, dos semanas antes, había atacado un puerto al norte del país desde donde, supuestamente, salían embarcaciones cargadas de droga hasta Norteamérica. Fue el primer ataque sobre suelo venezolano, lo que encendió las alarmas en los servicios de inteligencia.
La información entonces empezó a fluir, pero con cuentagotas debido a la magnitud de la operación. «Algo sabíamos desde hace una semana, más o menos», relata a LA RAZÓN una de las fuentes consultadas. Los detalles, como pasa en este tipo de trabajos, no fueron extensos. Estados Unidos planeó el asalto al Palacio de Miraflores, la residencia presidencial en Venezuela, desde hace meses.
Según fuentes cercanas a la inteligencia exterior americana, desde finales de verano, la operación para derrocar a Maduro se situó en el primer trimestre de 2026. La escalada en los ataques a supuestas narcolanchas, la salida de la vicepresidenta Delcy Rodríguez hacia Moscú a principios de año y la meteorología empujaron a que explotase el 3 de enero.
España tiene algunas de sus mayores multinacionales trabajando en Venezuela, como Telefónica o Inditex. La que más se ha visto afectada por las políticas internas del chavismo ha sido Repsol, que cuenta con un importante yacimiento en el país. Todas las empresas del Ibex guardan una buena y estrecha relación con el Centro Nacional de Inteligencia, que tiene entre sus cometidos defender y proteger los intereses comerciales de España.
Muchos de sus agentes trabajan en estas empresas, ya sea en excedencia o al pasar al retiro. El trabajo quirúrgico de Estados Unidos en la extracción de Maduro no ha alterado, por el momento, los negocios españoles en la zona. La aparentemente escasa relevancia de bajas civiles y el hecho de que bombardease puestos militares para anular la capacidad de respuesta al atrapar al líder bolivariano, ha permitido que las multinacionales extranjeras sigan trabajando con relativa normalidad, a la espera de saber qué va a pasar en los próximos meses.
La petrolera española mencionada es la que más atenta está a los movimientos de Trump. El líder norteamericano avanzó el pasado sábado, en su comparecencia desde su residencia de Mar-a-Lago (Florida), que serán empresas norteamericanas la que invertirán «miles de millones» en el crudo de Venezuela para explotarlo y hacerse con él. Repsol está a la espera de saber en qué situación queda respecto al nuevo escenario.