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Por qué los expertos piden que no tires los huesos de las aceitunas: te puedes hacer de oro

Muchas de las aceitunas que comemos los españoles en cualquier aperitivo o comida contienen hueso, un elemento que hace que debamos tener cuidado al comer este alimento. Y una vez terminamos, los tiramos a la basura como cualquier deshecho. Pero los expertos piden no tirar los huesos de las aceitunas por una razón muy sencilla y hasta ahora nadie se había dado cuenta, pues te puede hacer de oro.

Y es que el hueso de aceituna no es un residuo cualquiera, puesto que con sus características físicas se reutiliza desde hace tiempo en sectores como la energía o la agricultura, e incluso en el ámbito doméstico. Este núcleo duro que protege la semilla de la aceituna es una fuente de energía renovable y además económica, pues se puede reutilizar y supone una gran forma de ahorro, además de reducir el impacto ambiental.

Es un material duro y compacto, así como muy estable, con baja humedad una vez seco y una degradación lenta, lo que explica por qué se usa habitualmente como biocombustible en calderas de biomasa o como un subproducto aprovechable en distintos procesos industriales.

Para poder usar el hueso de aceituna y darle uso, se debe eliminar cualquier resto de pulpa y salmuera, dejándolos en remojo varias horas. Después, deben secarse por completo (ya sea al sol, aire o con una fuente de calor suave), y una vez que estén completamente secos, darles una segunda vida.

De distribuir calor y relleno térmico al ahorro energético: estos son los usos que tiene los huesos de aceituna y muy pocos conocen

Al hueso de aceituna se le puede dar una segunda vida en casa puesto que tiene una capacidad bastante alta de absorber y liberar calor de forma progresiva, y no se deforma con facilidad ni se aplasta como otros rellenos vegetales y mantiene su estructura incluso tras muchos usos.

Uno de sus usos domésticos más prácticos es como relleno de saquitos térmicos, pues una vez limpios y secos, pueden colocarse dentro de una funda de algodón cosida a modo de pequeña almohadilla, de tal forma que da lugar a un cojín térmico natural que puede calentarse en el microondas durante uno o dos minutos o incluso enfriarse en el congelador. De esta forma, se puede usar para aliviar molestias en el cuerpo, contracturas o inflamación crónica, así como aplicar sobre golpes leves o inflamaciones leves.

Los huesos de aceituna pueden servir como relleno térmico natural, de forma similar a otros materiales vegetales como semillas o huesos de cereza, aunque en este caso, distribuyen el calor de manera uniforme y lo mantienen durante más tiempo. También se pueden emplear como una capa de drenaje natural que facilita la salida del exceso de agua y evita que las raíces queden encharcadas.

En muchos casos, los huesos de aceituna se mezclan con plantas aromáticas secas, como lavanda o azahar, para aportar un aroma suave, mientras que en decoración, siempre y cuando estén bien lavados y secos, se usan como relleno en jarrones de cristal, centros de mesa o para otras manualidades. Al hacer estos usos caseros, se puede ahorrar bastante dinero en fuentes de calor e incluso calefacción.

¿Qué pasa si plantas un hueso de aceituna? ¿Se puede tener un olivo u otro árbol?

Al contrario de lo que se cree, usar huesos de aceituna no sirve para plantar un olivo, árbol del que nace la aceituna y por ende, aparece este endocarpio. Al plantar un hueso de aceituna, aparece un acebuche, un antepasado silvestre del olivo pero con características diferentes.

Esto se debe a que la semilla del hueso conserva la genética del olivo silvestre, y no del olivo cultivado que da origen a la aceituna que se come.

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