El look ejecutivo más arriesgado de Rania de Jordania para estrenar 2026: poder, moda y mensaje
Tras unos días de descanso familiar, Rania de Jordania ha retomado su agenda oficial con un acto que simboliza a la perfección el rumbo del nuevo año. La reina visitó la sede de la farmacéutica británica Hikma, en Al-Salt, en un encuentro centrado en visibilizar y apoyar el papel de la mujer en la ciencia y la investigación.
Un contexto profesional y reivindicativo que se traduce también en su elección estilística: moda con discurso.
El vestido de raya diplomática que redefine el poder femenino
Para la ocasión, Rania apostó por un vestido camisero de raya diplomática, una de las señas clásicas del armario ejecutivo, reinterpretado desde una óptica actual. El diseño destaca por su dobladillo asimétrico y un cinturón integrado que estructura la silueta y marca cintura sin rigidez.
Una prenda firmada por Isabel Marant, que confirma la predilección de la reina por la moda francesa contemporánea y por piezas que combinan elegancia y carácter.
Accesorios que rompen el código clásico
Lejos de mantener un estilismo previsible, Rania introduce dos elementos clave que elevan el conjunto y lo actualizan. Por un lado, un bolso bandolera en verde lima, un gesto cromático atrevido que aporta frescura y modernidad al look ejecutivo.
Por otro, zapatos de tacón en acabado plateado, un detalle luminoso que rompe con la sobriedad del conjunto y añade un punto sofisticado y urbano. Dos elecciones que demuestran que el poder también puede ser creativo.
Moda con propósito en clave institucional
Más allá del impacto visual, el estilismo acompaña perfectamente el mensaje del acto. Durante su visita, la reina conversó con científicas e investigadoras de distintos departamentos, interesándose por sus trayectorias y por los avances logrados en un ámbito tradicionalmente masculinizado.
El look refuerza esa narrativa: una mujer en posición de liderazgo que utiliza la moda como herramienta de comunicación y empoderamiento.
Un contraste generacional dentro de la familia real
El mismo día, la nuera de la reina, Rajwa, optó por una propuesta muy diferente, apostando por una estética nórdica y discreta con una falda de estampado tartán de la firma Our Legacy. Dos estilos distintos que reflejan la diversidad estética dentro de la Casa Real jordana y su conexión con distintas corrientes de la moda europea.
Con este primer look de 2026, Rania de Jordania vuelve a demostrar por qué es una de las royals más observadas del mundo. Su estilo no solo marca tendencia, sino que transmite liderazgo, modernidad y coherencia con los valores que defiende en cada aparición pública.
Un arranque de año que deja claro que, para la reina, la moda sigue siendo una forma de expresión tan poderosa como el propio discurso institucional.