La cueva que descubrió un grupo de chicos en una localidad de Málaga hace 67 años: es uno de los grandes descubrimientos arqueológicos
Muchas veces viajamos fuera en busca de lugares impresionantes sin darnos cuenta de que, muy cerca, tenemos auténticos tesoros que nada tienen que envidiar a los grandes destinos internacionales. Hay quienes recorren miles de kilómetros para visitar cuevas, yacimientos arqueológicos o formaciones naturales que, en realidad, España ya ofrece en su propio territorio. Uno de los mejores ejemplos es la Cueva de Nerja, un enclave único que demuestra que no hace falta salir del país para admirar un descubrimiento verdaderamente impresionante.
Seguro que a los amantes de la mítica serie “Verano Azul” les suena este lugar. Aunque en la ficción se la conocía como la cueva del Gato Verde, los interiores que aparecieron en la serie pertenecían en realidad a la Cueva de Nerja. Más allá de su huella televisiva, este enclave malagueño es uno de los descubrimientos arqueológicos y naturales más importantes de España, cuyo hallazgo en 1959 transformó para siempre la historia, la economía y el atractivo turístico de la localidad.
El día que cinco jóvenes cambiaron la historia de Nerja
El descubrimiento tuvo lugar en 1959 y fue obra de cinco jóvenes: José Luis Barbero, Manuel y Miguel Muñoz, Francisco Navas y José Torres. Lo que comenzó como una exploración casi casual acabó convirtiéndose en un hallazgo monumental que cambiaría para siempre el destino de Nerja.
Los muchachos solían adentrarse en una oquedad conocida como Las Minas del Cementerio. Aquel día, accedieron por una estrecha abertura frecuentada por murciélagos y se encontraron con un espacio de dimensiones inesperadas. Avanzaron hasta lo que hoy se conoce como la Sala de los Fantasmas, donde hallaron dos esqueletos humanos en el suelo. Impactados por el descubrimiento, decidieron regresar y dar aviso.
De la sorpresa inicial a la exploración científica
Tras comunicar el hallazgo a sus profesores, Carlos Saura y Manoli Mora, se organizó una verificación oficial días después. El 19 de abril de 1959, el fotógrafo José Padial publicó las primeras imágenes de la cueva en Diario Sur de Málaga, despertando un enorme interés mediático.
Meses más tarde, el 17 de noviembre, Francisco Navas localizó las Galerías Altas, y una década después, gracias a exploraciones científicas sistemáticas, se descubrieron las Galerías Nuevas, ampliando aún más el valor arqueológico y geológico del enclave.
Acondicionamiento y apertura al público
Los trabajos de acondicionamiento comenzaron en septiembre de 1959. Se sustituyó la pequeña torca utilizada por los descubridores por una entrada más accesible y se instalaron escaleras y sistemas de seguridad para salvar los desniveles interiores, siempre con el objetivo de facilitar las visitas sin comprometer la conservación de la cueva.
La inauguración oficial tuvo lugar el 12 de junio de 1960, apenas un año y cinco meses después del hallazgo. En la Sala de la Cascada actuó el Ballet Le Tour de París, un evento que marcó el inicio del Festival de Música y Danza de la Cueva de Nerja, que continúa celebrándose en la actualidad como ejemplo de la convivencia entre cultura y patrimonio natural.
Conservación y acceso limitado
Por razones de conservación y accesibilidad, las Galerías Altas y las Galerías Nuevas permanecen cerradas al público y su estudio está reservado a espeleólogos y arqueólogos. Las investigaciones han permitido proteger pinturas rupestres y formaciones geológicas únicas, al tiempo que se regula el flujo de visitantes para minimizar el impacto ambiental.
Un antes y un después para la economía local
El descubrimiento de la Cueva de Nerja no solo tuvo un impacto cultural y científico, sino que transformó profundamente la economía local. La localidad pasó de depender casi exclusivamente de la agricultura y la pesca a convertirse en un destino turístico de referencia, visitado cada año por miles de personas de dentro y fuera de España.