Esto es lo que pasa si el avión se queda sin combustible en pleno vuelo: no se detiene y ha pasado varias veces
El avión es el medio de transporte más seguro que existe en nuestro planeta, aunque eso no exime de las posibilidades de que haya algún contratiempo, como los accidentes que tristemente han tenido lugar en varias partes del mundo. Son muchos los factores que los pilotos y demás personal de cabina deben tener en cuenta para que esto no pase, y una de ellas tiene que ver con el combustible. Una de las dudas más extendidas sobre los pasajeros es, a su vez, qué pasaría si el avión se queda sin combustible en pleno vuelo.
Y la respuesta correcta muy pocos lo conocen, pero por supuesto, no tiene que ver con la caída de la aeronave. Además, es algo muy común y que puede pasar por diversas razones (como un desvío del vuelo por razones climatológicas que haga que el avión tome una ruta más larga o efectúe una parada que le haga recorrer más kilómetros).
Lo cierto es que en la aviación, la planificación antes del vuelo es tan importante e incluso más que el viaje. Si cuando tenemos un coche sabemos que si nos quedamos sin gasolina podemos repostar en cualquier estación de servicio a lo largo de las carreteras que cruzamos durante el trayecto, esto es un escenario inviable en relación con los vuelos comerciales.
De este modo, planificar el combustible es un procedimiento muy riguroso que está regulado por normativas internacionales, así como los pilotos y el equipo de operaciones de cada una de las aerolíneas deben tener en cuenta el cálculo sobre la cantidad de combustible necesario.
¿Se puede quedar el avión sin combustible en pleno vuelo? Esto es lo que podría suceder
El personal de cabina de la aerolínea, asimismo, debe tener en cuenta que la cantidad de combustible es necesaria con precisión. Esto incluye el suficiente para realizar el trayecto desde el aeropuerto de origen hasta el destino, así como volar a un aeropuerto alternativo en caso de emergencia y mantenerse en el aire en caso de retrasos o esperas.
En función del modelo y del tipo de avión (si es comercial, si es para vuelos transatlánticos y demás). Por ejemplo, los de largo alcance pueden volar hasta 18 horas sin necesidad de reabastecerse, así como aeronaves como el Boeing 787 o el Airbus A350 pueden cruzar buena parte del planeta sin necesidad de realizar una carga de combustible por su eficiencia y motores optimizados.
Los aviones siempre llevan más combustible del que necesitan, ya que los pilotos saben que siempre pueden surgir imprevistos y que no hay lugar para el error. Por normativa, de hecho, todos los vuelos deben llevar combustible suficiente para realizar el trayecto y un margen de seguridad adicional de al menos 30-45 minutos de vuelo. Incluso si surge una emergencia, siempre hay suficiente combustible para desviarse a otro aeropuerto sin riesgo.
Pero es posible, pese a esto y por diversas razones (como situaciones de emergencia), que el avión se quede sin combustible en pleno vuelo. En este caso, los mecanismos dejan sin funcionar como sucede con un vehículo, lo que hace que el avión pierda potencia y algunas funciones requieran energía como hidráulicas. Pero no se detiene, sino que planea.
En este sentido, el avión se mantiene por sustentación o debido al flujo de aire por encima de las alas, mientras prosigue su descenso a una velocidad que le permite alcanzar mayor distancia con los motores parados.
¿Cuántas veces se ha quedado un avión sin combustible en pleno vuelo?
Y es algo que ha sucedido varias veces. Por ejemplo, en 1983, el Air Canada Flight 13 Gimli Glider, que viajaba de Montreal a Edmonton (también en Canadá) se quedó sin combustible por un error de conversión de la cantidad de combustible, lo que obligó a aterrizar en una pista de aterrizaje que había sido convertida en un circuito de carreras.
Otro suceso ocurrió en 1996, cuando un Boeing 767 de Ethiopian Airlines Flight 961 hizo una pequeña escala de Addis Abeba a Nairobi, pero el avión fue secuestrado por delincuentes que exigían ir a Australia. La aeronave llevaba más de once horas sin repostar, y solo le quedaban dos horas de combustible. Pese a ello, los secuestradores no hicieron caso y el piloto fue por mar y llevó el avión a un sitio cercano. Tras quedarse sin combustible, planearon hacia el mar y aterrizaron sobre el agua frente a Comoros.