Roger Federer lo tiene claro: se siente más identificado con Alcaraz que con Sinner
Roger Federer está de visita en el Open de Australia, Grand Slam que ganó en seis ocasiones: 2004, 2006, 2007, 2010, 2017 y 2018. Reconoció que estaba nervioso porque hacía tiempo que no iba, y que no pudo despedirse de ese torneo como le hubiera gustado. Entre todos los recuerdos que tiene de Melbourne, el que más vivo le llegó a la cabeza fue la final de 2017, en la que derrotó a Rafa Nadal a cinco sets.
“Fue surrealista. Llegué sin expectativas... Quizás iba a estar contento con llegar a los cuartos. Creo que Seve [Lüthi], mi entrenador en secreto, Ivan [Ljubicic], creían que podía lograrlo. Pensé más bien: siendo el 17 del mundo, sin haber jugado en seis meses... Jugué muy bien en la Copa Hopman. Llegué con buenas sensaciones. Aun así, sabía que tenía un cuadro difícil, que tenía que superar a algunos jugadores grandes para acercarme a la victoria. Creo que, simplemente por cómo se desarrolló la final, quizás sea una de las más especiales que he tenido en mi carrera”, aseguró.
El suizo también habló de Alcaraz y Sinner. “Cuando vi jugar a Dimitrov, que juega parecido a como lo hacía yo, con Sinner en Wimbledon, empecé a imaginarme cómo habría sido jugar contra Jannik. Juega de manera muy distinta a la mía. La verdad es que cuando veo competir a Carlos, percibo más similitudes conmigo y me siento más identificado. La manera en que hace dejadas, sube a la red, cómo es capaz de alternar defensas y ataques... A ambos nos gusta jugar a nuestra manera, me siento identificado con su mentalidad. La verdad es que me encanta ver el tenis como aficionado”, aseguró, antes de alabar a los dos jugadores y lo que está suponiendo su rivalidad para el tenis.
“La rivalidad entre Alcaraz y Sinner es fantástica. Juegan un tenis increíble. La final de Roland Garros fue increíble. Siento que por un segundo, por un instante, el mundo del deporte se detuvo y miró hacia París y lo que estaba sucediendo en ese épico quinto set, porque podría haber terminado mucho, mucho antes, obviamente, para Jannik. Y de repente, terminó de una forma descabellada. Quizás uno de los mejores partidos que hemos tenido en nuestro deporte. Es bueno que aún nos alimentemos de ese impulso. Luego lo respaldaron jugando entre ellos en todas esas otras finales. Todos intentan seguir el ritmo y ellos intentan distanciarse. Lo que hemos visto en cuanto a su progresión en los últimos años ha sido maravilloso. Practiqué un poco con ellos y golpean la pelota de forma increíble. Obviamente, vendrá más”.