Trump se venga del primer ministro de Canadá, Mark Carney
El presidente Donald Trump se ha tomado su particular venganza con el primer ministro de Canadá al retirarle la invitación a unirse a su Junta Internacional de Paz, después de días de tensión entre la Casa Blanca y su vecino del norte. Trump anunció la medida en un mensaje a Mark Carney en Truth Social, diciendo que la Junta de Paz "está retirando su invitación con respecto a la adhesión de Canadá a lo que será la Junta de Líderes más prestigiosa jamás reunida".
No se conocen los motivos por los que Canadá ha sido expulsado de esta plataforma, pero cabe mencionar que el líder estadounidense ha intercambiado duras palabras con Carney en los últimos días, lo que ha agravado una disputa que ya dura meses entre ambos países vecinos sobre el comercio y los aranceles. En Davos, Carney arremetió de forma velada contra EEUU. También afirmó que el "viejo orden (mundial) no volverá" e instó a las demás potencias medianas a unirse. "Las potencias medianas deben actuar conjuntamente porque si no estamos en la mesa de negociaciones, seremos el plato principal del menú", declaró Carney el martes, añadiendo que, en su opinión, las naciones poderosas están utilizando la coerción económica para conseguir sus objetivos, en clara referencia a EEUU.
La decisión se tomó después de que Trump inaugurara formalmente este nuevo organismo en el Foro de Davos, Suiza. El mandato oficial de la junta es ayudar a supervisar el plan de paz en la Franja de Gaza en virtud del acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamás negociado por la administración Trump el año pasado, aunque Trump ha insinuado que podría este organismo tener ambiciones más amplias.
Representantes de más de una docena de países, con las ausencias más notables de casi todos los países europeos, incluido España, comparecieron en la ceremonia de la firma junto al presidente de EEUU.
Carney declaró a la prensa la semana pasada que había aceptado "en principio" unirse a la Junta de Paz, pero señaló que aún no se habían concretado detalles clave sobre el funcionamiento de la misma y la financiación de la reconstrucción de Gaza. También afirmó que el flujo de ayuda sin trabas a Gaza era una "condición previa para avanzar".
Su gobierno también descartó pagar para obtener un puesto en la junta. Un funcionario estadounidense declaró previamente a CBS News que los países pueden contribuir con 1.000 millones de dólares para convertirse en miembros permanentes de la Junta de la Paz, en lugar de una membresía de tres años, aunque el pago no era condición para unirse.