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Una investigadora del sueño revela el método definitivo para conciliar el sueño: "Quiero ser mala a los crucigramas"

Birgitte Rahbek Kornum es una profesora asociada en la Universidad de Copenhague, donde investiga el sueño y sus trastornos. Dirige un grupo de investigación en el Departamento de Neurociencia que investiga la biología del sueño y, en particular, la interacción entre el sistema inmunitario y el sueño, como así refleja el diario danés Woman, quien la entrevistó en los últimos días.

Todas las noches, esta investigadora del sueño se mete en la cama a las 22:30 horas. Es cierto que algunas noches más tarde pero esa es su hora habitual. Antiguamente, el móvil era su compañero habitual, pero ahora ha sustituido la tecnología por lo pasatiempos. "Lo que hice con mi teléfono fue jugar al solitario o a juegos similares. Sentí que me calmaba la mente y me resultaba más fácil conciliar el sueño", confesó. No obstante, terminó dándose cuenta de que, cuanto mejor eres a algo, más te entretienes, por lo que tuvo que buscarse juegos diferentes.

"Soy bastante mala con los crucigramas, así que es perfecto"

"Soy demasiado buena con el Sudoku. Me cuesta parar cuando lo juego. Pero soy bastante mala con los crucigramas, así que es perfecto. Me deja la mente en blanco", asegura la danesa. Eso sí, esto no ha sido lo único que ha estado analizando para descubrir cuál es la mejor manera de conciliar el sueño. Cuando la noche se va acercando, Rahbek Kornum también mantiene una rutina muy marcada.

"No hago mucho. Después de las 21:00 horas, "me siento en el sofá y veo un programa de televisión relajante que no me afecta tanto el cerebro. Por ejemplo, nunca veo las noticias a las 22:00 horas", aporta.

Jamás se toma una taza de café durante las tardes por muy relajante que sea, ya que la cafeína contrarresta el efecto de poder tener sueño. "Nunca tomo café después de las 17:00 horas. Normalmente, tampoco después de las 16:00. El café de la tarde es la última taza que tomo", dice en referencia al horario europeo que lleva ella; probablemente se beberá un café entre las 14:00 y las 15:00 horas.

A pesar de que esta investigadora lleva trabajando 15 años para mejorar su sueño, ella cree que le falta algo, y eso es una rutina por las mañanas. "Ojalá pudiera incorporar una rutina matutina. Porque el sueño se ve afectado por todo lo que haces a lo largo del día, incluso durante las horas de vigilia. Una rutina matutina no es algo que haya intentado por mi cuenta, pero he leído que debería ser buena", refleja.

A ella le gustaría salir por las mañanas a hacer yoga, saltar a la comba o, incluso, salir a pasear con el perro, pero ella misma asegura que este tipo de cosas no favorecen a una buena conciliación del sueño. "Ojalá pudiera. Pero no puedo. He pensado en eso 400 veces. He salido a la calle a hacer el saludo al sol (secuencia dinámica de 12 posturas en yoga) por la mañana muy pocas veces. Y a la mañana siguiente, estoy demasiado cansada", finaliza.

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