Trump asegura que cierra los ojos durante las reuniones porque "son muy aburridas"
El estado de salud del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha sido un tema bastante recurrente tanto en las redes sociales como en los medios de comunicación. Sus constantes apariciones con moratones en las manos, siendo el más reciente el de su mano izquierda durante la presentación de la 'Junta de Paz? para Gaza en el Foro Económico Mundial de Davos, y sus imágenes con los ojos cerrados durante las reuniones ha alertado a la prensa internacional debido a su avanzada edad.
Para acabar con las habladurías, Donald Trump ha ofrecido una entrevista a la revista New York Magazine, publicada este pasado lunes bajo el titular "El Presidente superhumano", con el objetivo de aclarar todas las dudas creadas en torno a su salud. Según el medio, el presidente afirma gozar de una "salud perfecta" y sentirse "igual a como lo hacía hace 40 años". Asimismo, ha reiterado la importancia de que los estadounidenses sepan su buen estado de salud "para que no haya un tipo como el anterior, que fue lo peor que le pudo pasar a la gente mayor", haciendo referencia a los evidentes problemas de salud del expresidente Joe Biden.
Por otra parte, también aprovechó para justificar alguna de las imágenes que se han viralizado a través de redes sociales en las que aparece con los ojos cerrados y reposando la cabeza durante reuniones con el gabinete o convenciones. Ante estas imágenes, el presidente se ha justificado alegando que este tipo de encuentros "son muy aburridos". "Entro a la sala y tengo a 28 tipos, la última reunión fue de tres horas y media. Tengo que sentarme y escuchar, y muevo mi mano para que la gente sepa que estoy escuchando". A pesar de cerrar sus párpados, asegura que escucha "cada palabra" pero que no puede esperar a salir de ahí.
"Está trabajando más duro de lo que ha hecho en toda su vida", afirma Karoline Leavitt
Esta práctica se ha repetido en numerosas ocasiones, incluso a ojos del autor del artículo, Ben Terris, quien aprovechó la publicación de la entrevista para contar una anécdota que presenció el pasado 2 de diciembre. Ese día, el presidente estuvo presente en una reunión de su gabinete en la Casa Blanca, un encuentro que tuvo dos horas de duración y en la que se pudo observar como los párpados de Trump se iban cerrando "hasta que, finalmente, pareció quedarse dormido varias veces". Después de la reunión, Karoline Leavitt, actual secretaria de prensa de la Casa Blanca, llamó a Terris para ofrecerle una entrevista con Will Scharf, secretario del gabinete y asistente del presidente.
Una vez iniciada la entrevista, Scharf le aseguró rápidamente "no has visto lo que crees haber visto", afirmándole que el presidente "siempre está despierto, siempre está alerta y siempre sabe lo que está ocurriendo". Asimismo, Leavitt quiso justificar a Trump aseverando que, cuando dejaba reposar sus ojos, el presidente se encontraba realizando una "escucha activa" y que estaba "trabajando más duro de lo que ha hecho en toda su vida", lo cual podía verse reflejado en el aumento de agentes de la Marina destinados en el Despacho Oval debido a su constante actividad.
Según el informe que presentó la Casa Blanca el pasado verano, Donald Trump padece un insuficiencia venosa crónica, una patología común en personas de edad avanzada. Además, la institución ha tratado de frenar los rumores en torno a los constantes moratones que presenta en las manos, habitualmente camuflados con maquillaje, alegando el constante número de apretones de manos propios de su cargo.