Los tripulantes del AVE estallan: "Hay trenes sin interventor y trabajamos incomunicados"
Las denuncias sobre el caos ferroviario se multiplican entre los trabajadores de Renfe. Los últimos en alzar la voz han sido las tripulaciones de los servicios ferroviarios de Renfe, Alta Velocidad y Larga Distancia que denuncian de forma "pública, clara y firme que existe una situación estructural de desprotección normativa, técnica y operativa que compromete gravemente la seguridad ferroviaria, poniendo en riesgo tanto a los trabajadores como a los pasajeros".
En un manifiesto firmado por todo el colectivo de tripulantes de Serveo, empresa prestataria de Renfe en defensa de la "seguridad ferroviaria, el reconocimiento legal y la dignidad laboral". Por ello, denuncian "la inexistencia de sistemas de comunicación directa y eficaz entre las tripulaciones de a bordo y las figuras clave del sistema ferroviario (interventor, maquinista y centros de gestión)", resultando especialmente grave "que se nos identifique ante el pasaje como personal responsable mediante chalecos de alta visibilidad, mientras se nos priva de herramientas básicas para nuestro trabajo como terminales corporativos o equipos de radio (walkie-talkies). Esta situación genera una incomunicación absoluta en contextos críticos, donde cada segundo resulta determinante para la seguridad de las personas".
A esta situación se suma un hecho de "extrema gravedad operativa", ya que existen trenes que "circulan en doble composición sin la presencia de interventores ni supervisores, incrementando de manera significativa la vulnerabilidad del sistema ante emergencias, evacuaciones o incidentes de seguridad, y trasladando una responsabilidad que no corresponde a tripulaciones carentes de reconocimiento legal y medios adecuados".
A estas deficiencias se añade un marco laboral "claramente precarizado, con jornadas excesivas, exposición continuada a vibraciones, riesgos musculoesqueléticos y una carga psicológica creciente, agravada de forma significativa tras los últimos acontecimientos. La seguridad no puede ni debe descansar sobre el sacrificio individual o la buena voluntad de los trabajadores, sino sobre un sistema normativamente estructurado, dotado de medios y respetuoso con la salud laboral".
En este sentido hablan de desajustes entre clasificación contractual y sus funciones reales, Pese a ser formalmente clasificados como personal de atención comercial o de restauración a bordo, la realidad operativa desmiente dicha categorización. "En situaciones de emergencia, incidencias graves o evacuaciones, los tripulantes junto con los supervisores/interventores asumimos de facto funciones esenciales de seguridad, actuando como primer elemento de atención, contención y organización del pasaje".
Por todo ello, este colectivo reclama la adopción "inmediata de medidas normativas y operativas" que garanticen el reconocimiento legal expreso de las tripulaciones de a bordo como personal esencial de seguridad ferroviaria; una formación práctica, reglada y periódica en materia de seguridad, recuperando los protocolos conjuntos con el personal de conducción y supervisión; la dotación obligatoria e inmediata de medios de comunicación operativos (teléfonos corporativos y walkie-talkies) para toda la tripulación; y el establecimiento de un mínimo de tripulación a bordo determinado por criterios objetivos de seguridad y capacidad del tren, y no por parámetros exclusivamente comerciales.
"La seguridad ferroviaria no puede construirse sobre la improvisación ni sobre vacíos legales deliberados. Se trata de una cuestión de Estado, de prevención técnica y de justicia laboral. Instamos a los representantes públicos y a los medios de comunicación a asumir su responsabilidad y a dar visibilidad a esta situación, en defensa del interés general y de la seguridad de la ciudadanía", concluyen los trabajadores de Serveo.
El sector del ferrocarril ya ha anunciado que irá a la huelga los días 9, 10 y 11 de febrero para exigir un cambio de modelo y recuperar los estándares de seguridad, tras los recientes accidentes en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), una reclamación anunciada por el sindicato de maquinistas Semaf y a la que ya se han adherido CC OO, USO, el Sindicato Ferroviario y CGT, mientras UGT aún no lo ha confirmado. El parón está convocado para todo el personal del sector: desde la operación hasta el mantenimiento, la circulación, la atención a bordo y el resto de actividades que sostienen el servicio público.
Asimismo, el 3 de febrero está convocada una primera concentración ante la sede del Ministerio de Transportes, en la que se darán cita representantes de todas las organizaciones sindicales que integran los comités generales de empresa del Grupo Renfe y Adif.