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Una señora de 60 años discute con su vecino por los límites del terreno y él responde arrancándole un trozo de su terraza en plena disputa

Lo que debía ser el jardín soñado de Rose Smith, una mujer de 60 años de Hayes (oeste de Londres), se ha convertido en una disputa vecinal interminable. La mujer asegura que su vecino, Sandeep Singh, invadió su propiedad y llegó a arrancarle un metro de terraza, destruyendo parte de la estructura que había construido para celebrar su cumpleaños.

Smith había invertido £12.500 (unos 14.600 €) y cinco meses de trabajo en transformar el extremo de su jardín: instaló una terraza nueva, un jacuzzi y una valla siguiendo el plano oficial de límites. Todo estaba listo para su fiesta cuando, al volver del trabajo, encontró su jardín parcialmente destrozado.

Según relata, Singh derribó la valla, cortó parte de la plataforma del jacuzzi y levantó una nueva cerca dentro de su terreno, reclamando que esa franja le pertenecía. “Lo que empezó como el jardín de mis sueños se ha convertido en una pesadilla”, lamenta Smith.

La mujer llamó a la policía, pero los agentes le dijeron que se trataba de un “asunto civil”, pese a que ella calcula daños superiores a £2.000 (unos 2.350 €). Ante la falta de respuesta, acudió al Registro de la Propiedad, que ya había rechazado meses antes un intento de Singh de apropiarse del terreno mediante adverse possession (usucapión).

Un estudio profesional confirmó que la valla original estaba correctamente colocada y que la zona disputada pertenece legalmente a Smith. Aun así, el conflicto escaló. La mujer asegura que Singh llegó a utilizar una retroexcavadora (JCB) para excavar parte de su jardín y bloquear el acceso con vehículos.

En una de las confrontaciones, un familiar adolescente del vecino llegó a decirle que la tierra era suya y que tenía “derecho legal”, mostrando un plano distinto al oficial. Smith afirma que incluso han empezado a arrojar basura a su parcela como forma de presión.

Tras retirar una de las vallas impuestas por Singh, el vecino respondió instalando otra aún más adentrada en su propiedad. La situación, dice, se ha vuelto “insostenible”.

Ahora Smith trabaja con el Registro de la Propiedad y asesores legales para intentar recuperar su terreno y restaurar su jardín. “No me detendré hasta que se respete lo que es mío”, afirma.

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