"No son 'directos', son maleducados": la denuncia de un médico español harto de sus compañeros en Alemania
Víctor Llodra, un médico español que reside en Alemania, se encuentra inmerso en una contradictoria situación: mientras espera con optimismo el examen estatal (FSP) que le permitirá acceder a una residencia en Traumatología, su experiencia laboral actual como asistente médico (MFA) en una clínica dermatológica está resultando una pesadilla por el trato recibido por parte de algunos compañeros.
través de su cuenta de TikTok, Llodra ha expresado su frustración, rechazando la justificación cultural que a menudo se esgrime para ciertos comportamientos. "Alguna gente me dice que los alemanes son muy directos, que es su manera de hablar (...) Pero una cosa es hablar directo y otra es tratarte mal. Y yo eso no lo voy a consentir", afirmó el profesional.
El joven médico detalla que, aunque mantiene una excelente relación con los doctores, el trato por parte de otros miembros del equipo es frecuentemente vejatorio. "Muchísima gente me está tratando muy mal, me están hablando muy mal, con órdenes, de manera muy despectiva, faltas de respeto, recriminaciones, un tono muy paternalista para regañarme", denuncia.
Llodra subraya que este comportamiento no proviene de veteranos, sino de compañeros con apenas uno o dos años más de experiencia. A pesar de comprender que el entorno es de alto estrés debido a la sobrecarga de pacientes, el español considera que esto no justifica la maleducación.
Un ambiente tóxico que pone en riesgo su continuidad
La situación ha llegado a un punto crítico que lo ha llevado a plantearse abandonar el puesto incluso antes de lograr su ansiada plaza de residente. Llodra relata que, tras hablar con su jefe y con una de las personas que lo trataba mal, aunque el superior le dio la razón, el ambiente laboral no ha mejorado sustancialmente.
"No sé si me lo dejaré dentro de poco o si aguantaré hasta tener la plaza en la mano", confiesa el médico, quien se encuentra en un difícil equilibrio entre su bienestar presente y su futuro profesional.
A pesar de las adversidades en su trabajo actual, Víctor mantiene intacta su ilusión por el próximo paso en su carrera. Con una oferta preliminar para una plaza de residente en Traumatología en un hospital, espera poder dejar atrás esta experiencia negativa. "Tengo muchísimas ganas porque el empezar la residencia va a ser un reto enorme para mí, pero también va a ser un momento en el que voy a aprender muchísimo", expresa con esperanza.