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El socio del exjefe de la UDEF quiso mover un millón desde la cárcel

El presunto narcotraficante, Ignacio Torán, socio del exjefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que tenía casi 20 millones de euros escondidos en las puertas de su casa, quiso mover parte de su dinero al ser detenido a finales de 2024. Los nuevos informes policiales aportados a la Audiencia Nacional muestran sus movimientos esconder un millón de euros en criptomonedas cuando se encontraba entre barrotes desde el 6 de noviembre de ese año.

Los agentes llevan meses analizando los teléfonos de todos los arrestados. Han descifrado alias, operaciones para traer droga, maniobras para blanquear enormes cantidades de dinero o, incluso, las inquietudes y peleas de algunos de los grandes narcos del mundo. Sus cálculos es que la organización del mando policial, el inspector jefe Óscar Sánchez Gil, introdujo en España, al menos, 58.000 kilos de cocaína, con un valor estimado de 2.000 millones de euros. Su parte del botín sería de más de 30 millones, según sus notas.

Los informes policiales señalan que Sánchez había elaborado un «minucioso y experto modus operandi» con el que garantizar la seguridad de las empresas y personas con las que colaboraba. De esta forma era capaz de abortar una operación o de rescatar la cocaína si no podía frenar una investigación ajena.

Desde su entrada en prisión, Torán quiso poner a salvo parte de lo que había ganado en los últimos años. Los agentes localizaron un complejo entramado empresarial, entre Dubai, Panamá e Irlanda, entre otros países, donde desviaron los millones que se embolsaron. Una buena parte estaba en criptomonedas, la práctica más habitual en el mundo del crimen hoy en día.

Conversaciones incautadas

Entre las conversaciones incautadas, los agentes localizaron una entre uno de los gestores de esos «wallets» y un hombre de confianza de Torán, con el que se comunicaba desde la cárcel. El 18 de noviembre, el «capo» lleva casi dos semanas en prisión. Su emisario, que responde al nombre de @ikip28 o «Rubio», le dijo a la persona que manejaba esa parte de sus criptomonedas: «Perdona molestarte, pero están viendo a este casi todos los días el abogado. Y me dijo que guardarás eso, que ya me habías dicho que estaba y que mandaras a un wallet 1M. Eso dijo ayer. Hoy ve a su hija allí también», le explicó al hombre que manejaba el dinero digital.

El hombre, que se llama Salvador, no lo vio claro. Le dijo que ele estaban pidiendo «el pincho» (el soporte digital donde estaría el monedero digital) y que estaba asustado. «¿Me quieres contar de qué va la película?». Las detenciones se acababan de hacer, y la información que les llegaba era lo que publicaba la prensa. Y desde el lado de Torán tampoco le daban explicaciones: «Acabo de hablar con su hija y me dice que ella no ha ido a verlo hoy ni sabe nada de un abogado de eso que me cuentas». Un día después @ikip28 contestó al gestor que el abogado de Torán «tiene mano dentro de prisión» y «lo que se te está intentando es poner a ti a salvo cosa que también se ha hablado con el amigo», en referencia al narco.

Torán, que al principio era confidente del inspector jefe durante su paso como jefe de la Udyco central (la unidad que persigue el tráfico de drogas), se convirtió en su socio. Los dos estarían detrás del mayor alijo de «farlopa» jamás incautado en nuestro país: más de 13 toneladas en el puerto de Algeciras. Esa operación es la que acabó con el mayor escándalo de corrupción policial.

Este lunes, tras escucharlo, el juez lo mandó de nuevo a prisión. El pasado mes de abril, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional estimó un recurso del abogado de Torán y ordenó excarcelarlo al considerar que el juez instructor no le había facilitado los elementos esenciales de la causa cuando en noviembre le envió a prisión, al estar secreta, lo que había vulnerado su derecho a la defensa. Pero ahora, con los nuevos informes sobre su patrimonio en Dubai y una segunda operativa para lavar el dinero en bancos africanos, como uno en Santo Tomé y Príncipe, el magistrado lo ha devuelto a la cárcel.

En la fase para «limpiar» sus presuntos beneficios del narcotráfico tuvo un papel reseñable Francisco de Borbón, hijo del ya fallecido duque de Sevilla y familiar lejano del rey, detenido el lunes de la semana pasada. El que el juez dejó en libertad, junto a otras tres personas, bajo fianza de 50.000 euros. El aristócrata fue detenido en Marbella. El primo del rey tiene relación con una empresa de criptomonedas en Irlanda. Allí los investigadores encontraron otros 20 millones de euros que creen pertenecerían a la misma organización. Los investigadores encargadós de las detenciones pidieron apoyo a los especialistas de criptoactivos de Málaga.

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