La economía en la era de la rivalidad geopolítica
En un contexto marcado por la rivalidad entre grandes potencias mundiales, la reconfiguración de las cadenas de suministro, los conflictos armados y la irrupción acelerada de la inteligencia artificial, el diario LA RAZÓN celebró en su sede de Madrid el encuentro "La economía mundial en 2026 definida por la geopolítica. Perspectivas y escenarios de riesgo".
El encuentro reunió a destacados expertos del ámbito económico, geoestratégico y de defensa, y sirvió como marco para la presentación del nuevo programa formativo en Geopolítica e Inteligencia Económica puesto en marcha por EAE Business School Madrid, perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y Universidades, en colaboración con el Instituto Choiseul, referente en análisis geopolítico y geoconómico, y EGE (Ecole de Guerre Economique), institución europea pionera inteligencia económica.
La cita puso de relieve una idea transversal: el mundo ha entrado en una fase de elevada incertidumbre estructural en la que economía y política internacional avanzan de forma inseparable.
El acto fue inaugurado por el director del periódico Francisco Marhuenda, quien subrayó la relevancia del momento histórico actual: "La geopolítica está muy presente en el ámbito económico y exige una preparación específica tanto en el sector público como privado".
El director valoró la puesta en marcha del nuevo máster, destacando que "comprender la geopolítica es una competencia esencial para liderar con criterio y anticipación". En su opinión, la formación en inteligencia económica será clave para garantizar que las democracias puedan defender su modelo político y social en un entorno de creciente competencia tecnológica y económica.
La ponencia central corrió a cargo de Rafael Doménech, Head of Economic Analysis en BBVA, quien ofreció un análisis detallado de cómo la geopolítica está definiendo la economía mundial. Doménech explicó que para entender el escenario actual es imprescindible analizar lo ocurrido en 2025, un año marcado por una combinación compleja de perturbaciones de oferta y de demanda. Entre los factores de oferta, citó el impacto de los aranceles, las políticas migratorias más restrictivas —especialmente en Estados Unidos, que ha registrado por primera vez en décadas un flujo migratorio neto negativo— y la menor inversión derivada de la incertidumbre. "Todo esto tiende a empujar a la economía hacia un menor crecimiento con más inflación", advirtió.
En paralelo, Doménech destacó impulsos de demanda más fuertes de lo esperado, impulsados por el auge de la inteligencia artificial, los efectos riqueza asociados a los mercados financieros, políticas fiscales expansivas y la resiliencia del comercio internacional. "El boom de la IA ha permitido más crecimiento a corto plazo, aunque con más presión inflacionista por el lado de la demanda", explicó.
"La IA está trayendo crecimiento a corto plazo gracias a mayores inversiones", destacó Rafael Doménech
Tensiones geopolíticas
Pese a las tensiones geopolíticas —aranceles, conflicto en Ucrania, tensiones con Irán o restricciones chinas a las tierras raras—, el economista subrayó que las principales economías han mostrado una resiliencia superior a la prevista. Estados Unidos, Europa y China han mantenido el crecimiento del PIB por encima de las expectativas, mientras el proceso de desinflación ha avanzado, con una inflación cercana al 2 % en EE. UU., del 1 % en la eurozona y nula en China. Doménech alertó, no obstante, de que los aranceles han dejado de ser una herramienta coyuntural para convertirse en un instrumento político estructural. "El comercio mundial está transitando de un modelo basado en la eficiencia a otro en el que prima la seguridad y la autonomía estratégica", concluyó.
Los riesgos a debate
El coloquio posterior, moderado por Ernesto Villar, periodista de la casa, reunió a Doménech con Eduardo Olier, presidente del Instituto Choiseul España, y Federico Aznar, oficial de la Armada Española y diplomado por el Colegio de Defensa de la OTAN.
Ante la pregunta sobre el uso de los aranceles como herramienta de negociación, Doménech defendió que el comercio ha sido históricamente un motor de prosperidad y de difusión tecnológica, mientras que los aranceles actúan como barreras que reducen la eficiencia global. "Estamos asistiendo al resurgir de una visión mercantilista que amenaza el crecimiento a largo plazo".
Olier matizó que los aranceles estadounidenses no son universales, sino selectivos por producto y país. "Conviene analizar dónde impacta cada arancel y qué sectores se ven realmente afectados", explicó, poniendo como ejemplo el mercado de los semiconductores, donde Estados Unidos depende la producción de Taiwán. En el caso europeo, advirtió de debilidad estructural: "Europa tiene un grave problema de desunión política y de materias primas que limita su capacidad de respuesta".
"Comprender la geopolítica es algo esencial para liderar con anticipación", expuso Marhuenda
Desde una perspectiva estratégica, Aznar subrayó que la política de "America First" no es nueva, pero sí más explícita. "Estados Unidos quiere y pide más; al hacerlo, el vínculo transatlántico se resiente", señaló, advirtiendo de tensiones dentro de la OTAN.
En relación con la guerra de Ucrania, Aznar fue contundente al afirmar que Rusia no tiene prisa por alcanzar la paz, pues necesita seguir siendo un imperio; "cuando llegue la paz, tendrá que afrontar una profunda reestructuración económica", subrayó.
Uno de los temas que más interés despertó fue la creciente importancia del Ártico. Doménech destacó el valor estratégico de Groenlandia por la apertura de nuevas rutas marítimas y la disponibilidad de materiales críticos. Olier añadió que el Ártico concentra tres dimensiones clave: defensa, economía y recursos naturales, con una presencia militar rusa muy significativa y un interés creciente de China.
Respecto a la tensión entre China y Taiwán, Doménech no ve un riesgo inmediato de conflicto armado, aunque sí una estrategia de diversificación preventiva por parte de Taiwán. Aznar la describió como una "guerra de desgaste" en la que China busca una absorción progresiva mientras Taiwán trata de retener una tecnología avanzada que comprometa a Occidente con su defensa.
"Conviene analizar dónde impacta cada arancel y qué sectores se ven más afectados", dijo Olier
El acto fue clausurado por Eduardo Olier, quien presentó el nuevo Programa de Geopolítica e Inteligencia Económica impulsado por EAE Business School Madrid. Impartido en formato presencial y con una duración de 136 horas, combina la sede de EAE Business School en Madrid con una semana en la École de Guerre Économique (EGE) en París. Se trata de una propuesta formativa única en Europa que combinará geopolítica, geoeconomía, inteligencia artificial, ciberseguridad y diplomacia corporativa. "Analizaremos los mercados desde la economía y la geopolítica, porque hoy en día no pueden separarse", concluyó Olier, sintetizando el espíritu de un encuentro que dejó claro que el futuro económico global se juega, cada vez más, en el tablero geopolítico.