World News

Stroll no puede ser más claro sobre el AMR26: "Es como que te electrocuten"

La preocupación por la integridad física de Fernando Alonso y Lance Stroll ha llevado a Aston Martin a limitar deliberadamente la cantidad de vueltas que sus pilotos completen en el circuito del Albert Park, en Melbourne, en el inicio de la temporada con la disputa del Gran Premio de Australia. Así lo confirmó el jefe del equipo inglés Adrian Newey.

En la previa de la primera prueba de la temporada, Aston Martin ha admitido que Fernando Alonso y Lance Stroll no podrán completar ni la mitad de la distancia de carrera en el Gran Premio de Australia por temor a sufrir daños permanentes en los nervios debido a un problema de vibración con su coche. El director del equipo, Adrian Newey, quien también diseñó el nuevo auto del equipo, ha revelado en el paddock de Melbourne que ambos pilotos estaban sufriendo una vibración tan severa a través del volante que solo podrían completar 25 y 15 vueltas respectivamente.

Basta con sentarse en la silla eléctrica

Un problema que los pilotos ha descrito de la manera más contundente posible. "Las vibraciones son comparables a "electrocutarse", según Lance Stroll.

Newey afirmó que «Fernando cree que no puede dar más de 25 vueltas consecutivas sin correr el riesgo de sufrir daños permanentes en los nervios de las manos. Lance opina que no puede dar más de 15 vueltas antes de ese límite».

Cuando se le pidió a Stroll que definiera lo revelado por Newey, el piloto no puso ser más gráfico: "No sé cómo podría compararlo. Supongo que basta con sentarse en la silla eléctrica o algo así y no estará muy lejos. Es una vibración muy incómoda y perjudicial para el motor, pero también para la persona que está dentro del coche”.

Stroll reveló además que que “todo el coche se estaba cayendo a pedazos con este nivel de vibración” en las pruebas de Bahréin, de ahí el kilometraje limitado.

El piloto niega que estén exagerando y descarta que sus lesiones de muñeca sufridas a principios de 2023, que se agravaron y lo obligaron a perderse el Gran Premio de España el año pasado, influyeran en su particular percepción de los efectos de las vibraciones.

Una sensación de entumecimiento

Alonso también explicó sus sensaciones: “Las vibraciones que salen del motor están dañando los componentes del coche y a los pilotos; las sentimos. Sentimos nuestro cuerpo -con la frecuencia de vibración que se siente después de 20 o 25 minutos- un poco entumecido, en las manos, los pies o cualquier otra parte".

No obstante aseguró que "no son dolorosas y no suponen dificultad para controlar el coche", aunque sí insinuó un posible impacto a largo plazo.

«La adrenalina es mucho mayor que cualquier dolor… si estuviéramos luchando por la victoria, podríamos estar tres horas en el coche. Seamos claros", sentenció.

Читайте на сайте