Arantxa Echevarría lleva a Málaga su nueva película, una comedia «muy sucia»
Arantxa Echevarría vuelve a demostrar una vez más su capacidad para moverse entre géneros cinematográficos sin perder de vista el trasfondo social. Después del éxito de «La infiltrada», un thriller basado en una historia real sobre una joven policía nacional que se infiltró en ETA, se adentra ahora en un territorio muy distinto con «Cada día nace un listo», una comedia negra de robos, picaresca y ambición que conserva, sin embargo, esa crítica social que define su filmografía. La película, que se ha presentado hoy en Festival de Málaga, está producida por Atresmedia y llegará a los cines el próximo 22 de mayo, una sátira sobre la obsesión por el dinero rápido y las falsas promesas de ascenso social.
La trama sigue a Toni Lomas, personaje al que da vida Hugo Silva, un cantante frustrado que atraviesa una etapa bastante precaria. Su suerte parece cambiar cuando Malena, un antiguo amor, lo pone en contacto con Junior, el hijo de un empresario adinerado que quiere recuperar un Caravaggio. Para llevar a cabo el golpe, Toni reúne a dos aliados, «la Mari» y «el Gallego», formando un pequeño equipo de buscavidas en el que cada uno persigue su beneficio. A partir ahí, la película se convierte en una comedia «muy gamberra» que retrata, con humor «ácido», la ambición y la picaresca de todos los estratos sociales.
«Es una comedia muy sucia», explica Echevarría, antes de soltar una carcajada, en una entrevista con LA RAZÓN. Se le nota en el ánimo lo que ha supuesto hacer este largometraje que, insiste, «lo necesitaba», después de «rodar ‘La infiltrada’, donde acabé muy tocada por el viaje tan duro que supuso volver al País Vasco para hablar de un tema tan complicado». Sin irse de aquí, lleva ahora a San Sebastián y Biarritz un reparto formado por Susi Sánchez, Dafne Fernández, Jaime Olías, Ginés García Millán y Diego Anido, además de Belén Rueda, Pedro Casablanc y Gonzalo de Castro.
El proyecto parte de un guion escrito por Michel Gaztambide y Enrique Urbizu que permaneció más de trece años en un cajón hasta que llegó a manos de la cineasta. «Acepté sin pensarlo», asegura. «Acepté sin pensarlo», asegura. Sobre los cambios que realizó, confiesa que «convertí personajes hombres a género femenino» para «reflejar que, a pesar de una aparente vulnerabilidad, las listas son ellas».
Desde luego, inteligente ha sido por parte de la directora trasladar a Susi Sánchez, «la dama del cine español», subraya Echevarría, a la comedia. «Escribí el guion pensando en ella», adelanta, para decir a continuación que «sacar a los actores de sus zonas de confort es una cosa que me encanta».
No había algo más estimulante para la cineasta que preguntarse «qué pasaría si mezclo a Diego Anido, Hugo Silva y Belén Rueda con una Susi Fernández, que es elegancia natural, con animal print y a la que no maquillo, sino que destrozo». El resultado ha sido una comedia «grabada al estilo americano con un concepto de luz diferente y de montaje ágil» y con unos personajes que son «unos jetas, unos listos y unos fracasados, pero que nos hacen reír» al tiempo que hace «una disección de lo que es la sociedad, de la picaresca y las diferencias sociales», recuerda Echevarría.
«Todos queremos lo mismo y de esto va la película: dinero fácil y rápido. Los que tienen el poder siempre lo consiguen y nosotros nos quedamos a las puertas de ver el premio final con una hipoteca que pagar», afirma la directora, después de referirse «a los que roban millones de euros de las arcas públicas y nunca acaban en la cárcel». «Que las cosas le salgan mal a los ricos es una utopía, pero al menos podemos verlo en el cine», apostilla entre risas.
De un género a otro, la cineasta vasca transita del drama, pasando por el thriller, a la comedia sin despeinarse. «Empecé muy tarde, a los 50 años, porque no tuve oportunidades para rodar antes», lamenta Echevarría, que recuerda que «me autoproduje “Carmen y Lola”», su primer largometraje, «hipotecando la casa e incluso pidiendo ayuda a mi suegro». Fue entonces una apuesta vital que en 2018 el Festival de Cannes incluyó en la prestigiosa Quincena de Realizadores y que luego le valdría el Goya a mejor dirección novel. «Cannes me cambió la vida», cuenta orgullosa, para destacar que «no pienso perder una oportunidad más de hacer lo que más me gusta en el mundo».
Con un elenco coral que desata la risa todo el tiempo, un ritmo ágil con el que es imposible aburrirse y la especial mirada de Echevarría, «Cada día nace un listo» está llamada a ser uno de los taquillazos de este verano.