Así ha sido el increíble gol del Güler en el Real Madrid - Elche
Alvaro Arbeloa se echó las manos a la cabeza cuando vio el balón botar y colarse en la portería del Elche, un zurdazo desde el propio campo que Arda Güler decidió soltar sin pensárselo después de ver adelantado a Dituro y que provocó que el Santiago Bernabéu se viniera abajo con una de esas locuras que quedan para siempre en la memoria colectiva. Era el cuarto gol del Real Madrid en un partido contra el Elche que ya estaba resuelto, pero que con ese tanto desde más de cincuenta metros adquirió una dimensión distinta, la del espectáculo puro, la del gesto que rompe cualquier guion previsto y convierte un encuentro cómodo en algo que merece un lugar en los resúmenes de la temporada.
Güler no pertenece al filial, pero su golazo cerró un tramo final en el que Arbeloa mandó al césped a siete canteranos a la vez, Carvajal incluido, que compartieron cancha con Aguado, Fran García, Manuel Ángel, Palacios, Yáñez y Gonzalo durante los últimos veinticinco minutos del encuentro, después de que Pitarch, que había sido titular, hubiera salido antes para reservarse de cara al martes. Había algo de paseo dominical en aquellos minutos, como quien lleva al niño al parque y descubre que hace sol y que no hay prisa, y también había un mensaje claro de un entrenador que pasó por la cantera y que ahora, con las manos algo más libres y cierta esperanza en el horizonte, plantó en el Bernabéu una reivindicación que era a la vez un aliento: la cantera existe, se puede usar