Declaración de la Renta 2026: estos son los contribuyentes que podrían pagar más de lo habitual en el ejercicio del IRPF
A menos de un mes del inicio, es preciso destacar que la campaña de la declaración de la renta correspondiente al ejercicio fiscal de 2025 comenzará el 8 de abril de 2026 y se prolongará hasta el 30 de junio. Durante ese periodo los contribuyentes podrán presentar su declaración por internet desde el primer día, mientras que la modalidad telefónica estará disponible a partir del 6 de mayo y la atención presencial en oficinas de la Agencia Tributaria se abrirá el 1 de junio, siempre con cita previa. Además, quienes deban ingresar dinero mediante domiciliación bancaria tendrán como fecha límite el 25 de junio, unos días antes del cierre general de la campaña.
Antes de presentar la declaración, el contribuyente puede acceder a sus datos fiscales y al borrador para revisarlo y modificarlo si es necesario. Este documento recoge la información que la Agencia Tributaria tiene sobre los ingresos y retenciones del contribuyente durante el año fiscal. Tras completarlo y enviarlo, Hacienda calcula el resultado final del impuesto sobre la renta de las personas físicas. Si el resultado es a devolver, la Administración ingresará la cantidad correspondiente en la cuenta bancaria del contribuyente. Si el resultado es a pagar, el ciudadano deberá abonar la diferencia entre el impuesto que le corresponde y lo que ya se le ha retenido durante el año en su nómina o en otras rentas.
Estos son los ingresos mínimos para estar obligado a presentar la declaración
No todos los ciudadanos están obligados a presentar la declaración. Con carácter general deben hacerlo quienes hayan obtenido más de 22.000 euros anuales procedentes de un único pagador. Si existen dos o más pagadores, el límite se reduce a 15.876 euros cuando el segundo y los siguientes superan los 1.500 euros anuales. También están obligados a declarar todos los trabajadores autónomos, independientemente de sus ingresos, mientras que otros contribuyentes pueden hacerlo voluntariamente si les resulta beneficioso para obtener devoluciones o aplicar deducciones fiscales.
La inesperada sorpresa que se podrían llevar muchos contribuyentes
En la campaña de la renta de 2026 algunos trabajadores podrían encontrarse con un resultado menos favorable de lo habitual. El motivo no es un aumento del impuesto, sino un ajuste derivado de cambios introducidos en el sistema de retenciones del IRPF que afectan a los salarios medios. Durante los últimos años muchos trabajadores han visto aumentar su salario neto mensual porque las retenciones aplicadas en la nómina han sido menores. Sin embargo, al realizar la declaración anual puede aparecer un saldo a pagar si las cantidades adelantadas a Hacienda han sido inferiores a las que corresponden realmente según sus ingresos totales.
¿Por qué sucede esto en el resultado de la Renta?
La causa principal de esta situación se encuentra en la reforma del IRPF introducida por el Real Decreto 1039/2022, de 27 de diciembre, que modificó el reglamento del impuesto para ajustar las retenciones en las nóminas. Esta norma amplió el umbral de rendimientos del trabajo al que se aplican determinados límites en la retención y elevó el rango de salarios afectados hasta los 35.200 euros anuales. El objetivo era trasladar a los trabajadores de rentas bajas y medias los beneficios derivados de la reducción por rendimientos del trabajo, lo que en la práctica supuso que muchos empleados pagaran menos impuestos mes a mes.
Estos podrían ser los asalariados más afectados
Como consecuencia, los trabajadores con ingresos aproximados entre 22.000 y 35.200 euros anuales son los que podrían notar con mayor intensidad el ajuste en la declaración de 2026. Durante el año han soportado retenciones más bajas y han recibido una nómina neta más elevada, pero al presentar la declaración anual puede aparecer una diferencia a ingresar si el impuesto real supera lo que se adelantó a Hacienda. El impacto final dependerá de factores personales como las cargas familiares, las deducciones aplicables o la situación laboral de cada contribuyente, elementos que pueden reducir o aumentar el resultado final del IRPF.