La banca gana
Con más de 60 años a mi espaldas, en estos últimos 8 años llevo contemplando el creciente desprecio de la banca hacia los ciudadanos, pues ha perdido toda vocación de servicio. Actualmente y para cosas tan simples como obtener cambio, hacer pagos o ingresos en ventanilla, etcétera, se imponen unos días y horarios cada vez más restrictivos. Incluso, como me acaba de suceder, me pretendían cobrar una comisión de 4,50 euros en el banco del que soy cliente por cambiar un billete de 50 euros en monedas de 1 euro. Además, la cajera tardó como cinco minutos en realizar la operación a través de su terminal. Esta parece una mera anécdota, pero seguramente la mayoría de personas han sufrido abusos de este estilo o mayores. La banca 'online', tan complicada, y la digitalización de las operaciones bancarias suponen una enorme rebaja en los costes de los bancos, pues ahorran en personal y sucursales, pero, misteriosamente, se siguen incrementando las comisiones para los ciudadanos. Es curioso que, cuando en el Gobierno están los supuestos 'progresistas', la banca, las petroleras y otras multinacionales elevan sus ingresos de forma estratosférica, como un cohete, mientras a los ciudadanos nos someten a una creciente presión fiscal y de férreo control absoluto. Quizás ese era el cohete al que se refería el presidente Sánchez cuando hablaba de cómo iba la economía española. Guillermo Moya Torres. Esplugas de Llobregat (Barcelona) Tiene razón el editorialista de ABC cuando dice que los interinos no pueden ganar plaza sin superar un proceso selectivo, pero se queda corto cuando se refiere a una «planificación insuficiente». La planificación del acceso a la función pública la destrozó José Luis Rodríguez Zapatero nada más tomar el poder. Las ofertas de empleo de Zapatero fueron anuladas por el Tribunal Supremo, cuyas sentencias quedaron en papel mojado. Lo mismo que ahora, con un Gobierno que dice que el Tribunal Supremo condena sin pruebas. Recordemos brevemente las ofertas de Zapatero. Los criterios de selección de la primera oferta pública de empleo de Zapatero (2005) fueron declarados nulos de pleno derecho por el Tribunal Supremo. El Supremo no admitió los nuevos exámenes ideados por Zapatero, por haber ignorado al Consejo de Estado (sentencia de 31 de mayo de 2008). Lo mismo pasó con la oferta del año 2006, cuyos criterios de selección el Tribunal Supremo declaró nulos de pleno derecho (sentencia de 23 de diciembre de 2008). Y también en 2008 el Tribunal Supremo anuló las plazas ofertadas al Cuerpo Nacional Veterinario. El doctor Pedro Sánchez sigue la senda de su maestro Zapatero. El Supremo acaba de anular una oferta de estabilización de empleo público porque, según los magistrados, el Gobierno no le ha enviado a la Sala la documentación requerida (sentencia de 23 de abril de 2026). Por cierto, en las referidas ofertas de Zapatero, cuyos criterios de selección anuló el Supremo, entraron funcionarios de gran categoría, como Fernando Simón, al que el maestro Ignacio Camacho llama Simón el Embustero, sin saber que entró en unas oposiciones durísimas. El presidente de su tribunal fue, por cierto, un veterinario. La veterinaria, una profesión que en la zoonosis del hantavirus ni está ni se la espera. De hecho, por quinto año consecutivo el Gobierno del doctor Pedro Sánchez no ha ofertado ni una sola plaza al cuerpo de veterinarios titulares, que son los que más saben de zoonosis. Acabaron con las vacas locas. José Luis Gardón. Madrid