Ignacio Solsona, abogado laboralista, sobre la jubilación parcial en España: «Si cotizas menos de 38,5 años no podrás acceder a ella hasta los 64»
A partir de cierta edad, muchas personas empiezan a pensar en el final de su vida laboral. A algunos les sucede pronto, nada más cumplir los 50 años. A otros, más cerca de los 55. Pero el denominador común suele llegar al superar la sesentena, cuando de verdad los trabajadores empiezan a descontar los días que les quedan para poder dejar su puesto y sus obligaciones. Sin embargo, con el actual sistema de pensiones y con los problemas que existen en España respecto al reemplazo generacional o la natalidad, la edad de jubilación cada vez es más alta. Por ello, pocos afortunados pueden jubilarse al poco de cumplir los 60 años. De hecho, la mayoría tiene que esperar varios años más. Aunque como en todo duro camino siempre se abren veredas alternativas y una de las más transitadas es la de la jubilación parcial. Esta situación permite combinar el trabajo en jornada reducida con el cobro de parte de la pensión. Eso sí, su acceso está condicionado por los años cotizados. Una transición dulce entre la extenuante jornada laboral y el anhelado retiro. No obstante, esta particular situación laboral también ha ido sufriendo variaciones conforme se ha ido poniendo adverso el mercado de trabajo y el sistema de pensiones. Por ello, si muchas personas no pueden jubilarse hasta bien entrados los 66 años, obtener una jubilación parcial antes de los 64 es casi imposible. Así lo explica el abogado laboralista Ignacio Solsona, quien establece la cifra clave de años trabajados por encima de los 38 años. «Si cotizas más de 38,5 años puedes acceder a la jubilación parcial a los 62 años, quien haya cotizado menos, no podrá hasta los 64». Unas cifras que para los trabajadores que empiezan a cruzar la barrera de la sexta década se hacen altísimas. Solsona define como «descalabro jurídico» lo que ha sucedido en España en los últimos años con la jubilación parcial. Este especialista asegura que se ha convertido en una opción menos atractiva para las empresas, situación que ha obligado al Gobierno a actuar de oficio. El abogado asegura que el Ejecutivo de Pedro Sánchez está a punto de aprobar un real decreto que desbloqueará la jubilación parcial a más de 700.000 trabajadores de las administraciones públicas tales como ayuntamientos o universidades. Otra de las cuestiones importantes que explica este abogado es la de la cotización en la sombra. Se trata de un mecanismo totalmente legal que permite sumar años ficticios a la vida laboral para cumplir el requisito de la duración mínima. En el caso de la jubilación parcial se pueden añadir hasta 3 años. Y esta se encuentra amparada por a Ley General de la Seguridad Social. «Se tendrá como cotizado todo el tiempo que falte desde la edad de jubilación anticipada que interese hasta la edad de jubilación ordinaria que corresponda a cada uno». Mediante este mecanismo, una persona con solo 35,5 años cotizados podría jubilarse a los 62, ya que se añadiría ese tiempo que falta para llegar a la cotización mínima de 38,5 años. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, ya que «la cotización en la sombra no suma años a los efectos de rebajar esta penalización». Por lo tanto, no mejora la cuantía de la pensión. La mala noticia para los trabajadores es que acceder a la jubilación parcial no basta solo con acumular los años cotizados necesarios, también hay que llegar a un acuerdo con la empresa. Y es que, por norma general, la ley no le obliga a aceptarla y concederla salvo que esté reconocida por convenio. Además, las últimas reformas laborales han provocado que existan «obligaciones bastante gravosas» para las compañías. Entre las más duras está la necesidad de suscribir un contrato de relevo a tiempo completo y mantenerlo durante 2 años tras la jubilación total del relevado. Otro punto caliente es que tanto la empresa como el trabajador deben cotizar al 100% como si no hubiera una reducción de jornada. Esto se traduce en un «empobrecimiento del trabajador» y en costes para la compañía.