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Jon Rahm acaba segundo ante el vendaval de juego del británico Aaron Rai

Abc.es 
El inglés Aaron Rai ganó con autoridad la 108.ª edición del PGA Championship , merced a una gran actuación final de 65 golpes (en una tarjeta mágica de seis 'birdies' y un 'eagle' contra dos 'bogeys') que le sirvió para añadir su primer grande a un palmarés cada vez más brillante. Nacido en Wolverhampton en el seno de una familia hindú, comenzó a practicar el golf animado por su madre, pero las bajas temperaturas de Inglaterra le acostumbraron a jugar con dos guantes para preservarse del frío, una práctica que mantiene hoy en día. Y así, sus manos calientes le sirvieron para dominar a la pléyade del golf mundial en el exigente recorrido de Aronimink, una de las mejores sedes del campeonato de los últimos años. Simultáneamente a ese despliegue de juego, Jon Rahm mostró su mejor cara de los últimos meses y consiguió un meritorio subcampeonato con el que suma nueve top-5 en los 'majors' en sus diez años como profesional. El español luchó con denuedo para ganar el trofeo Wanamaker, pero se encontró con un vendaval llamado Rai que se lo impidió. La última jornada de cualquier torneo es propicia para que arriesguen un poco más los hombres que ya no tienen opciones al triunfo y que se vean vueltas excepcionales en los primeros que salen al campo. Y esto sucedió en Pensilvania cuando algunas de las tarjetas más tempraneras mostraron unas cifras impensables a primeros de semana. Kurt Kitayama firmó un 63 que le hizo ascender una cincuentena de puestos en la clasificación como quien no quiere la cosa, al acabar con -3. Minutos después, fue Justin Thomas quien cerró su participación esta semana con un gran 65 que le dejó con un -5 muy arriba, como líder en la casa club. Es cierto que faltaban por salir los grandes favoritos y que no dejaba de ser un reconocimiento efímero que pocos pensaban que pudiera tener continuidad. Mas, a medida que fueron pasando las horas, sus opciones de ganar por tercera vez el campeonato se mantuvieron vivas hasta terminar en una meritoria tercera plaza. Es cierto que los hombres de arriba empezaron fuerte la ronda dominical y, así, Jon Rahm se puso en cabeza con dos 'birdies' iniciales (-6) antes de ser desplazado por el líder sabatino, Alex Smalley. Cuando este pinchó en el hoyo 6 con un doble 'bogey', fue el alemán Matti Schmid quien le sucedió y, tras este, el inglés Aaron Rai aprovechó para presentar sus credenciales. Parecía que nadie era capaz de despegarse, algo necesario si se querían tener opciones reales de triunfo dada la cantidad de aspirantes que rondaban en un par de golpes de diferencia. Afortunadamente para el golf español, Jon Rahm nunca cayó a más de esa distancia del liderato, de manera que, en cuanto logró un tercer 'birdie' en el hoyo 9 (el par 5 que cerraba los de ida), volvió a colocarse al acecho. Los dos errores cometidos en el 3 y en el 7 quedaban ya en el olvido y, a partir de ahí, se trataba únicamente de mirar hacia delante. Las condiciones en las que se estaba jugando en Pensilvania hacían pensar en que el campeón sería el que menos fallase, por lo que la paciencia iba a ser la mejor de las virtudes para el eventual ganador. El español se mantenía aferrado a esa estrategia y lograba salvar los pares sin sufrir demasiado, pero no contó con un huracán llamado Rai que, con cuatro 'birdies' en los hoyos de vuelta, dejó el torneo sentenciado a media hora de su conclusión. En ese momento, la lucha se centraba por ocupar la segunda plaza y ahí fue el de Barrica quien se llevó el gato al agua. El momento de gloria para el británico había llegado. A pesar de su carácter calmado y poco dado a llamar la atención, no es un desconocido para los aficionados. A sus 31 años, ha ganado tres veces en el circuito europeo, una en el americano y está firmemente establecido en el top 50 mundial desde hace dos años. Esa experiencia le impidió esbozar una sonrisa hasta el 17, cuando consiguió un 'putt' kilométrico que le aseguró la victoria. Por lo que respecta a David Puig, volvió a demostrar que ya tiene el poso necesario para codearse con los mejores del planeta y jugó por segunda vez consecutiva con el número uno, Scottie Scheffler, mirándole de tú a tú. Finalizó el torneo uno bajo par (un 'birdie' por un 'bogey') y, con este top 20, sus aspiraciones pasan, a partir de ahora, por medirse sin complejos en los grandes. Su notable actuación en este PGA así lo atestigua. 1. A. Rai (ENG) -9 2. J. Rahm (ESP) -6 A. Smalley 4. J. Thomas (EEUU) -5 L. Aberg (SUE) M. Schmid (ALE) 7. C. Smith (AUS) -4 R. McIlroy (IRN) X. Schaufelle (EEUU) (…) 18. D. Puig (ESP) -1

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