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La visita del Papa apuntala el creciente protagonismo de la Princesa Leonor

Abc.es 
El arranque de la visita del Papa León XIV en Madrid se convirtió hace una semana en otro escenario para la continuidad de la formación de la Princesa Leonor. La primogénita de los Reyes dio otro paso al frente en su aprendizaje como futura reina al asistir por primera vez a una recepción oficial organizada en el Palacio Real con motivo de la visita de un jefe de Estado extranjero. Hasta ahora, la Heredera había acompañado a los Reyes en actos institucionales –como en el Día de la Fiesta Nacional del 12 de octubre o en la Pascua Militar del 6 de enero–, pero nunca había participado en una recepción al máximo representante de otro Estado. En este caso, además, se trataba del Pontífice, quien, como cabeza de la Iglesia católica, es además una figura de relevancia histórica para España y la Corona . Aquella mañana en la residencia oficial de la Familia Real, permitió a la Princesa asistir a algunos de los rituales que rodean a una visita de Estado. Tras recibir al Papa en el patio de la armería, los Reyes y sus hijas le acompañaron durante el recorrido por las principales estancias de su residencia oficial. Posteriormente los cuatro mantuvieron un encuentro privado en el salón de Gasparini, donde conversaron con León XIV en un ambiente de cercanía y cordialidad. Allí la Princesa Leonor observó y reconoció los códigos de relación entre un jefe de Estado y el representante de la Santa Sede, lo que supuso un aprendizaje que nunca podrá estudiar en ningún libro. La Heredera también estuvo presente en la recepción a las autoridades invitadas en el salón del Trono, donde el Papa y la Familia Real saludaron a representantes de las instituciones del Estado, del Gobierno y de la Iglesia. Aunque no era la primera vez que se situaba en una línea de saludo, este momento es uno de los más protocolarios de cualquier visita oficial y constituye una parte esencial de la formación institucional práctica de quien algún día estará al frente de la Jefatura del Estado. Pero quizá la lección más importante de aquella mañana llegó durante el discurso pronunciado por Felipe VI ante el Pontífice y cerca de 250 invitados en el salón de Columnas del Palacio Real, donde la Princesa Leonor escuchó en directo a su padre ejercer una de las funciones más relevantes de la Corona: representar a España ante un líder internacional y fijar una posición institucional sobre los grandes desafíos de nuestro tiempo. El Rey reivindicó la defensa de «la dignidad de la persona, los derechos humanos, los valores democráticos y la legalidad internacional» y destacó la «claridad y firmeza» de León XIV ante los abusos cometidos dentro de la Iglesia católica. La presencia de la Princesa en este acto encaja con el modelo de formación que los Reyes Felipe y Letizia han diseñado para sus hijas y que no se basa en acumular conocimientos académicos sino en aprender los códigos de la diplomacia, comprender cómo se relacionan las instituciones, observar el funcionamiento de la Corona desde dentro y familiarizarse con escenarios que algún día la Princesa deberá afrontar por sí misma. Ese aprendizaje basado en la observación es una de las partes más singulares de la formación de Leonor, quien puede ver a su padre recibir a mandatarios extranjeros, escucha conversaciones del entorno de la diplomacia, presencia ceremonias de Estado y participa progresivamente en ellas. Al día siguiente, en la madrileña plaza de Cibeles, la Heredera asistió junto a los Reyes y la Infanta Sofía a la multitudinaria misa del Corpus Christi presidida por León XIV ante más de millón y medio de personas. La Familia Real recibió al Pontífice a pie de calle a su llegada al Ayuntamiento de Madrid y ocupó un lugar destacado junto al altar durante la eucaristía. La presencia de Leonor en los principales actos de la visita del Papa en Madrid llega en un momento de inflexión en su trayectoria: cuando va a terminar su formación militar y está a punto de iniciar la universidad. El 10 de julio asistirá en San Javier a la entrega de despachos presidida por el Rey y terminará su etapa en la Academia General del Aire y del Espacio y, con ella, a su formación castrense. Días después, el 14 y 15 de julio, presidirá en Barcelona una nueva edición de los Premios Princesa de Girona, una de las citas más importantes de su agenda institucional junto con los Premios Princesa de Asturias. La Princesa pasará unos días por Mallorca, donde la Familia Real se instalará en el Palacio de Marivent y está previsto que Leonor participe, junto a sus padres y su hermana, en la tradicional recepción ofrecida a la sociedad balear. Tras las vacaciones, comenzará una nueva etapa en su vida personal y académica. En septiembre empezará sus estudios de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid. Después de tres años de formación militar, la primogénita de los Reyes regresará a la vida civil. Cambiará de nuevo de escenario pero no de misión, ya que la preparación de la futura reina nunca se detiene. Su aprendizaje institucional no tiene una fecha de finalización, se trata de una formación continua que irá aumentando al mismo tiempo en que ella comience a tener más responsabilidades como miembro de la Familia Real y Heredera a la Corona. De ahí que la visita de León XIV haya sido mucho más que una cita histórica entre España y la Santa Sede. También ha supuesto una nueva lección práctica para la Princesa Leonor. Una más en una formación que, precisamente por la responsabilidad que algún día asumirá, nunca termina .

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