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Banco Central aplaza otra vez el regreso de la inflación a su rango de tolerancia

El Banco Central de Costa Rica (BCCR) postergó de nuevo el ingreso de la inflación interanual al rango de tolerancia alrededor de la meta establecido por el emisor, que es de ±1 punto porcentual en torno al objetivo central del 3%.

Según el acta 6326-2026, de la sesión del 21 de mayo pasado, la inflación entraría al rango de tolerancia un trimestre más tarde de lo previsto en abril. Ahora ingresaría en los primeros tres meses de 2027 y no a finales de este año, como se proyectó previamente.

En el marco de la actualización de información económica realizada para la última decisión de política monetaria de mayo pasado, Jonathan Garita, funcionario de la División Económica del BCCR, presentó nuevas proyecciones de inflación.

Esta actualización de la trayectoria del indicador ya considera los ajustes registrados en el precio de los combustibles. La nueva proyección estima que la inflación convergerá al rango de tolerancia del Banco Central durante el primer trimestre de 2027.

“(...) Relativo a las estimaciones (de inflación) que se hicieron en abril, lo que se observa es que esa convergencia va a ser un trimestre más tarde, en el primer trimestre del 2027 (...) para el componente subyacente que también muestra una historia bastante similar a la inflación general”, aseguró Garita.

Mucha incertidumbre

Tras la reunión de política monetaria, Róger Madrigal, presidente del BCCR, comentó que el contexto actual es de mucha incertidumbre, lo cual se manifiesta en posibles errores en las estimaciones. Agregó que el ajuste en la proyección es marginal respecto al anterior.

“El dato, puede ser, que en la próxima reunión (de política monetaria) más bien haya vuelto otra vez o que se acerque más. Lo que vemos, cualitativamente, es una inflación”, aseguró Madrigal a La Nación.

En mayo, la inflación interanual de Costa Rica fue de -0,97%. Los datos más recientes reflejan que la variación negativa se ha reducido, aunque el indicador todavía se mantiene fuera del rango meta.

Con ese registro de mayo, el indicador interanual acumuló 37 meses por debajo del rango de tolerancia establecido por el Banco Central. La última vez que la inflación se ubicó dentro de ese nivel fue en abril de 2023.

Garita explicó que existen riesgos que pueden desviar la inflación por encima de la proyección del emisor. El principal es una mayor escalada de los conflictos geopolíticos, en particular que el enfrentamiento en Medio Oriente se extienda más de lo previsto y se refleje con mayor intensidad en los precios del petróleo y en las cadenas de suministro.

Otro aspecto es que el fenómeno de El Niño tenga efectos más intensos de los previstos por el Banco Central, cuyo pronóstico contempla impactos moderados.

El economista de la División Económica añadió que también existen riesgos que pueden colocar la inflación por debajo de esa proyección central. Los principales son que las expectativas inflacionarias se mantengan reiteradamente por debajo de la meta.

El funcionario agregó que también influirían un debilitamiento del crecimiento económico mundial y una transmisión más lenta de las decisiones de política monetaria del BCCR al resto de la economía, en comparación con la evidencia histórica.

Además, Garita enfatizó que el escenario global sigue caracterizado por una elevada incertidumbre, pues aún no hay claridad sobre la duración, extensión y consecuencias del conflicto en Medio Oriente.

“(...) Vemos que esta incertidumbre se manifiesta con una mayor claridad en los precios internacionales de las materias primas. La volatilidad ha aumentado, especialmente para aquellas vinculadas al conflicto, como el petróleo y fertilizantes”, dijo.

Este domingo 14 de junio, Estados Unidos e Irán llegaron a un acuerdo de paz, que implica un fin “inmediato y permanente” de las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano. Esta es la señal más fuerte de que la guerra en Medio Oriente se acerca a su fin luego de más de tres meses.

Impacto moderado de El Niño

Según la transcripción del acta, el impacto del fenómeno El Niño sería muy moderado sobre la inflación, a pesar de que se prevé que se materialice en junio y que para setiembre exista una alta probabilidad de que se intensifique.

El funcionario de la División Económica manifestó que se prevé que el impacto del fenómeno no será generalizado en el país, por lo que su efecto sobre la inflación será positivo, aunque moderado.

“El Niño no tiene un efecto generalizado en el país, o sea, no va a provocar una sequía o altas temperaturas generalizadas (...) Dado el efecto heterogéneo que tiene El Niño, en términos macroeconómicos el impacto que va a tener en el índice de precios va a ser bastante moderado, positivo, pero bastante moderado”, explicó Garita, quien añadió que, si el fenómeno se intensifica, el impacto podría ser mayor.

¿Choque inflacionario?

Juan Robalino, directivo del BCCR, intervino durante la sesión para comentar que si el conflicto persiste y los precios del petróleo continúan altos, pero estables, la inflación seguiría un escenario muy similar al previsto por la División Económica, donde crecería alrededor del 3%.

“En este escenario se pospuso, de nuevo, la llegada al rango de tolerancia por un trimestre más. (...) aunque la variación interanual del IPC pase de -2% a 3%, una inflación que todavía está en la meta difícilmente se le puede llamar choque inflacionario. Por eso, para que haya un proceso inflacionario se requiere que el precio del petróleo continúe aumentando y no solo que se mantenga alto“, indicó Robalino.

El directivo del ente emisor aseguró que incluso con aumentos adicionales en el precio del petróleo se requiere que esos incrementos se transmitan a los precios del resto de bienes y servicios de la economía costarricense.

“Si no ocurre, no tenemos un efecto inflacionario, sino un cambio en los precios relativos”, señaló Robalino, al tiempo que destacó que las expectativas de inflación siguen por debajo del 2% y que la reducción del tipo de cambio presiona los precios de los bienes importados hacia la baja.

En tanto, el directivo Jorge Guardia dijo que le “preocupa menos” la duración del conflicto y la evolución de los precios de los combustibles que la tasa de interés, pues considera que se trata de “una nueva realidad” que no combatirán mediante aumentos en los tipos.

“La inflación externa no la podemos evitar, ni debemos evitarla, pero sí tenemos que tener cuidado en no tener una tasa de interés aún más baja que la tasa del mercado internacional, particularmente, las dos economías más importantes, sobre todo Estados Unidos y Europa”, afirmó Guardia.

El directivo comentó que, si se presentan las condiciones idóneas, estaría dispuesto a analizar la posibilidad de seguir reduciendo la tasa de política monetaria (TPM), que actualmente se ubica en 3,25%.

“Si en el futuro bajan los precios del petróleo y se presentan esas condiciones externas, yo como lo he dicho en varias oportunidades, yo sí estaría anuente a revisar la posibilidad de continuar con el proceso de reducción de tasas de interés”, agregó Guardia.

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