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Renuncia representante estudiantil de la UCR cuestionada por recibir ¢4,5 millones en dietas mientras mantenía una beca

María Paula Fonseca, representante estudiantil ante el Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica (UCR), presentó este martes su renuncia al cargo, un mes después de los cuestionamientos por recibir ¢4,5 millones en dietas mientras mantenía una beca socioeconómica.

La dimisión fue comunicada mediante una carta, de la que La Nación tiene copia, dirigida al Tribunal Electoral Estudiantil Universitario (TEEU), al Directorio de la FEUCR y al director del Consejo Universitario.

En el documento, Fonseca indicó que su renuncia tendrá efecto a partir del 31 de julio y señaló que tomó la decisión con anticipación para facilitar una transición ordenada.

“Deseo expresar mi más sincero agradecimiento a la comunidad estudiantil y universitaria y a los espacios de representación por la confianza depositada en mi persona. El paso por este órgano colegiado y por el Directorio de la FEUCR me deja un aprendizaje invalorable y la satisfacción de haber trabajado rigurosamente por los derechos e intereses del estudiantado”, indicó la estudiante en la misiva.

El 17 de junio, La Nación informó que Fonseca recibió ¢4,5 millones en dietas entre enero y mayo de este año mientras mantenía una beca socioeconómica otorgada por la Universidad de Costa Rica.

Lo anterior, pese a que la Oficina de Becas y Atención Socioeconómica (OBAS) considera las dietas como ingresos que deben ser reportados para valorar la condición socioeconómica de las personas becarias.

Consultada en aquel momento, Fonseca reconoció que no reportó dentro del plazo reglamentario el cambio en su situación económica. Además, indicó que renunció a la beca y devolvió a la Universidad el monto correspondiente al beneficio de beca recibido.

Posteriormente a la publicación del artículo, el Directorio de la Feucr, presidido por Mariel Rojas, solicitó a Fonseca que valorara su renuncia al considerar que la situación afectó la confianza, credibilidad y legitimidad necesarias para ejercer la representación estudiantil.

Sin embargo, Fonseca rechazó esa posibilidad y aseguró que permanecería en el cargo. En ese momento sostuvo que “lo sucedido, si bien es cierto no fue error menor, tampoco hubo dolo en este, y desde el primer momento que me enteré, procedí con todo lo necesario para remendar el fallo”.

Nunca existió dolo

En la carta de renuncia, Fonseca reiteró que la situación relacionada con la beca socioeconómica “fue una omisión no dolosa, ya atendida y subsanada adecuadamente por medio de las debidas resoluciones emitidas por la universidad”.

Además, ofreció disculpas por cualquier aspecto de su gestión que no haya sido adecuado y agradeció la confianza depositada en ella durante su paso por la representación estudiantil.

“Presento esta decisión con respeto y gratitud por la confianza depositada en mí, deseando el mayor de los éxitos a quienes continúan desempeñando esta importante labor en beneficio de la comunidad universitaria”, señaló en la misiva.

Reglamento es estricto

Según el artículo 14 del Reglamento de Adjudicación de Becas a la Población Estudiantil, cualquier estudiante que disfrute de un beneficio socioeconómico debe informar a la Oficina de Becas, en un plazo máximo de tres meses, cualquier cambio que mejore la situación económica reportada al momento de solicitar el beneficio.

La normativa universitaria no prohíbe de forma automática que una persona estudiante reciba simultáneamente ayuda socioeconómica y dietas por representación estudiantil. No obstante, la permanencia de ambos beneficios depende del análisis que realice la Universidad sobre la condición de cada estudiante y los ingresos percibidos.

La Oficina también advirtió que cuando una mejora en la situación económica no es reportada dentro del plazo establecido, la Universidad puede iniciar un proceso de revisión que contempla desde la devolución de recursos hasta la pérdida de beneficios.

Además de Fonseca, quien es estudiante de Psicología, la OBAS informó que el otro representante estudiantil ante el Consejo Universitario, Nickolas José Guevara Díaz, estudiante de Odontología, renunció a su beca socioeconómica el 14 de abril de 2026.

De acuerdo con información suministrada por el Consejo Universitario, a partir de mediados de febrero, Fonseca recibió ¢4.657.384,78 en dietas entre enero y mayo de 2026, mientras que Guevara percibió ¢4.849.524,83 durante el mismo periodo. Los montos corresponden a pagos por asistencia a sesiones y comisiones del ente colegiado.

Aunque ambos representantes estudiantiles recibieron dietas mientras mantenían una beca socioeconómica, Nickolas Guevara Díaz aseguró que reportó el cambio en su situación económica dentro del plazo establecido por la normativa universitaria.

Consejo Universitario no conocía situación

En aquel momento, el director del Consejo Universitario, Keilor Rojas, aseguró que ese órgano no tenía conocimiento de la situación relacionada con la beca socioeconómica y las dietas recibidas por Fonseca.

Consultado sobre las eventuales consecuencias, Rojas indicó que correspondería analizar primero si existen indicios de alguna falta.

Según explicó, de determinarse la posible existencia de una infracción, lo procedente sería la apertura de un procedimiento disciplinario administrativo, para lo cual se conformaría un órgano director encargado de realizar la investigación y presentar un informe ante el pleno del Consejo Universitario.

Posteriormente, añadió, el órgano colegiado valoraría las conclusiones de la investigación y resolvería sobre la eventual aplicación de una sanción, de conformidad con lo establecido en la normativa universitaria.

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