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Los de Zapote y el anticomunismo zombi

Lo vengo escuchando durante las últimas semanas como parte de la retórica en el “lenguaje jaguar” y me pregunto cuál es la intención de volver a invocar la palabra “comunismo” para referirse a cualquiera que se oponga a sus deseos (que no proyectos). ¿A quién se le ocurre patear un cadáver para defenderse?

Pues, de casualidad, mientras leía a Franco Delle Donne, experto argentino en Comunicación que reside en Alemania y a quien recomiendo leer y seguir, me encuentro con la alusión que este autor hace a un artículo del también argentino periodista e historiador Pablo Stefanoni en la revista CTXT, bajo el título “El anticomunismo zombi”.

Una búsqueda rápida nos indica que un zombi es un ente que de alguna forma puede resucitar y volver a vivir.comunistas La forma de hacerlo en este caso es obvia.

El 27 de mayo de 2026, en el contexto de la discusión legislativa sobre reforma eléctrica, Laura Fernández repitió (es lo que generalmente hace) un “les pregunto hoy si, como costarricenses, vamos a permitir que los comunistas unidos en el Frente Amplio y en Liberación Nacional…”, y luego retoma con un “lo único que le agradezco a Dios de esta discusión tan vergonzosa es que se quitaron la careta. Aquí, lo que hay es una partida de comunistas”.

Es 2 de julio de 2026 y, en la presentación y firma del proyecto que abre la posibilidad de que se construya la Marina de Limón, el ahora ministro Rodrigo Chaves vuelve a los gritos cansones con “yo le digo al pueblo de Limón y al pueblo de Costa Rica: preocúpense y, más que eso, ocúpense, porque la izquierda radical y comunista de esta patria se está consolidando alrededor del Partido Frente Amplio. Con la adhesión del Partido Liberación Nacional, y donde las rémoras parasíticas de los sindicatos viejos y marchitos nadan alrededor de esas fuerzas oscuras, compatriotas, me toca alertarlos una vez más, como ciudadano, ¿qué más se puede hacer?”. Ironía: el objetivo de esos insultos son los diputados que, pocos días antes, dieron los votos por unanimidad para que pudiera estarse realizando ese acto.

Y como un solo ejemplo más, el 13 de julio de 2026, la cuenta oficial de Facebook del colectivo PPSO recurre a la “originalidad” de subir un meme creado con IA en el que se ven un diputado del PLN y otro del FA en la playa –haciendo alusión a las recién concluidas vacaciones de los diputados– y lo acompañan con la frase “Costa Rica estuvo segura mientras los comunistas del FA y sus aliados del PLN se fueron de vacaciones”.

Son solo tres muestras de la “gran estrategia” de los geniecillos que ordenan al gobierno lo que debe hacer, y ahora se trata de despertar al zombi, al anticomunismo zombi, y mostrarlo hasta la saciedad.

El enemigo necesario

Vaya originalidad, solo les falta incluir un “zurdos de mierda” como el que se escucha de otro felino en Argentina, pero ya era mucho descaro. Seguramente, están convencidos de que copiando la fórmula de José Antonio Kast, en Chile, lograrán su mismo efecto, pero olvidan que allá, efectivamente, la rival por vencer era la candidata del Partido Comunista; al menos el nombre le justificaba al actual presidente en algo el discurso agresivo con el que ganó. Otro tema sería analizar si era veraz, pero qué importaba, le funcionó el anticomunismo zombi.

Aquí, en Costa Rica, la necesidad de los de Zapote de recurrir a términos que ya se creían superados por estos lares obedece a una urgencia de crear enemigos que nadie entiende bien qué son o qué fueron, pero producen, en su nicho de seguidores incondicionales, una cámara de repetición que les permite autoproclamarse como los salvadores. Los fanáticos jaguares no se van a detener para echar un vistazo al pasado y revisar, por ejemplo, quién proscribió el Partido Comunista en Costa Rica; mejor emitir maullidos que agraden al jefe de la manada; no queremos explicaciones.

Aquí aplica una frase del periodista estadounidense Hamilton Nolan, quien, haciendo referencia al montón de palabras sin un sentido claro con que se debate actualmente, dice que “si consigues llevar un concepto hueco (bullshit issue, en el original) al territorio de “todo el mundo lo sabe”, puedes salirte con la tuya sin tener que definirlo en absoluto”, y es lo que ha pasado en su país con términos como woke, izquierda, socialismo o cultura de cancelación, entre otros.

Alguien tal vez debería preguntarles entonces a los de Zapote cómo definen a un comunista hoy.

Aunque en realidad, ¿para qué? El citado Delle Donne, en su libro Epidemia Ultra, señala con toda razón que los ultraderechistas solo quieren un discurso que active; no afirmaciones que tengan respaldo. Y añade que el anticomunismo zombi (yo le agrego, de los de Zapote) lo que hace es revivir un enemigo muerto para mantener vivo el miedo: “Necesita del temor irracional y del resentimiento para sostenerse, sin importar que la amenaza real ya no exista”.

Ojalá que, en medio de esas añoranzas por el pasado, a los de Zapote se les ocurra buscar en los libros de historia también el término “fascismo” y entonces decidan volver a invocar zombis, pero esta vez antifascistas, solo que tal vez ya no serían zombis.

alvabon68@yahoo.com

Eduardo E. Alvarado Bonilla es periodista.

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