Jinete costarricense logró lo que nadie había conseguido en la equitación de nuestro país
Hace ocho años, Diego Loría Lora participó en sus primeros Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Barranquilla 2018, donde tuvo un complicado debut al caer de su caballo durante la Copa de Naciones, en la disciplina ecuestre.
Diego apenas tenía 18 años y aquella caída le enseñó que debía levantarse con más fuerza y determinación, convencido de que podía alcanzar las metas que se había propuesto, pese a aquel difícil momento.
En los Juegos de Santo Domingo 2026, Diego Loría tuvo su revancha y demostró que el sacrificio de trasladarse a entrenar a Estados Unidos y su perseverancia valieron la pena, al convertirse en el primer costarricense en clasificarse, en la modalidad de salto, a unos Juegos Panamericanos.
Diego y su caballo Maestro B lograron el boleto a las justas continentales de Lima, Perú, 2027, que se llevarán a cabo del 20 al 29 de agosto. El tico logró el boleto tras clasificarse de número 12 en el evento luego de tres días de competencia.
“Estoy súperagradecido. Yo monté en Costa Rica hasta los 18 años y después salí a Estados Unidos, a Wellington, Florida, para entrar a un entorno competitivo más fuerte. Agradezco haber tenido ese inicio en la equitación costarricense, donde tuve grandes entrenadores en la Hípica del Sol”, comentó Loría a La Nación.
El esfuerzo de su familia y de Diego por trasladarse a Wellington, conocida como la capital mundial del deporte ecuestre y que alberga diferentes competencias de clase mundial, le ayudó al jinete tico a adquirir experiencia y roce para competir.
“Me siento orgulloso de abrirle una nueva frontera al salto costarricense. Después de haberlo logrado, me parece que es momento de que en el futuro podamos clasificar a más Panamericanos con mayor regularidad”, agregó Loría.
Una pasión familiar
Diego confesó que la pasión por los caballos es de familia. Su abuelita era una gran jinete, mientras que su tío “Luigi” le enseñó a montar. Sin embargo, fue una prima quien lo llevó a incursionar en la disciplina del salto ecuestre durante su época de colegio.
En la disciplina del salto ecuestre, el jinete y el caballo deben superar un recorrido de obstáculos de diferentes alturas y diseños en una pista cerrada. Se evalúan la velocidad, la técnica, la precisión y la confianza mutua, sin cometer penalizaciones.
“Sin duda, el nivel de los Juegos Centroamericanos fue bastante alto. Dentro de los participantes estaban algunos de los jinetes que están ranqueados entre los 50 mejores del mundo, por lo que fue una competencia exigente, con una pista de alta dificultad diseñada por los mejores del mundo”, comentó Loría.
Diego Loría, quien es un empresario radicado en Estados Unidos, se traslada constantemente a nuestro país por motivos personales y laborales.
“Como empresario, pude financiar los gastos del traslado del caballo desde Miami hasta Santo Domingo, República Dominicana, para los Juegos. Uno como deportista lo ve como una inversión, pero no es sencillo. Uno lo hace porque es un apasionado de este deporte y me siento orgulloso de representar al país”, comentó Loría.
Aunque le gustaría estar más tiempo en Costa Rica, el jinete de 26 años considera que, si desea seguir mejorando, debe mantenerse en Estados Unidos, compitiendo y adquiriendo experiencia para afrontar eventos de mayor exigencia.
“Una de las principales dificultades es que el deporte ecuestre es caro. En Costa Rica no hay esa cultura de la equitación, no hay patrocinadores y por eso llegar a un alto nivel en Costa Rica no es sencillo. A veces siento que estamos estancados en nuestro deporte”, declaró Loría.