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El murciano supera sus nervios: «¡No puedo estar jugando así!»

Abc.es 
Carlos Alcaraz no contuvo su frustración en su partido de tercera ronda de este viernes, la primera vez en Nueva York en la que se le ha visto afectado por los nervios. «Coño, tío, es que es una locura», protestaba a su equipo, en el segundo set frente al chino Wu Yibing . Había hecho algún gesto hacia el cemento azul del US Open, molesto con el bote de la pelota. Le pegó una patada a la caja donde tiene la toalla durante el juego, al lado de su equipo. «¡No!, ¡no puedo estar jugando así!», gritaba poco después. Alcaraz superó esa situación y el partido se le quedó cuesta abajo, lo resolvió con claridad en tres sets (6-3, 6-4, 6-1). Después reconoció que ese tipo de escollos pueden ser positivos, como parte de su regreso a las pistas: hace cuatro meses y medio que no se enfrenta a situaciones mentales de ese tipo, a momentos difíciles que tiene que superar. «Hay que llevarse lo positivo de todo», dijo después, en rueda de prensa, a preguntas de este periódico. «Son momentos en el partido difíciles de gestionar», explicó sobre los problemas que tuvo con Wu, en un set en el que se desesperó y cometió 17 errores no forzados. «Luego, fuera del partido, lo ves con otra perspectiva y te ayuda de cara a las siguientes rondas. A manejar las emociones , intentar elegir el mejor golpe cada momento… Me va a venir muy bien». El murciano reconoció que sus sensaciones van para arriba en el torneo. Sobre todo, en lo físico, donde en anteriores rondas reconoció tener dudas sobre su capacidad de aguantar partidos a cinco sets, algo a lo que no se enfrenta desde enero en Australia. «Físicamente me estoy encontrando muy bien, muy cómodo», dijo Alcaraz. «Y estoy recuperando bastante bien, que eso es lo que más me preocupaba después de los partidos: cómo iba a estar al día siguiente. Eso está yendo muy bien», insistió. «Estoy mejor de lo que pensaba». Y sin rastro, al menos a simple vista, de la lesión de muñeca que le dejó en el dique seco. La primera gran prueba le llegará ahora en octavos. Este domingo se medirá a Tommy Paul, 21º del mundo . Un rival de gran despliegue físico y que golpea duro. «Tiene mucho talento, será muy difícil. Es peligroso para cualquiera en el circuito. Hemos tenido grandes batallas», dijo sobre el estadounidense, que tendrá el favor del público neoyorquino. Quizá a Alcaraz le falte ritmo de competición para llegar en las mejores condiciones a esta cita, pero Paul se planta con mayor desgaste. Este viernes, jugó un partido muy duro frente a Alexander Bublik, que se alargó hasta los cinco sets. «No hay mayor prueba que jugar contra él. Él y Sinner », dijo Paul sobre el murciano. «No hemos visto mucho de Carlos, pero está claro que le está yendo muy bien en su regreso a la competición».

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