El laberinto de atravesar el Centro de Sevilla
El casco histórico no se libra tampoco de tener un puesto en el mapa de las complicaciones de tráfico de Sevilla. Como mero ejemplo, el caso de un desplazamiento entre la Puerta Osario y la calle Baños. La restricciones al tráfico rodado conducen para la mayoría de los casos a bordear el centro por la Ronda Histórica, recorriendo en coche un trayecto de unos cinco kilómetros para salvar una distancia de aproximadamente un kilómetro y medio que separa ambos puntos. Dependiendo de la situación del tráfico, cubrir este recorrido en coche puede llevar hasta cerca de media hora, cuando a pie serían entre 22 y 24 minutos . O sea que caminar resultaría más rentable en términos de tiempo y de ahorro en combustible. No obstante, aún sigue siendo posible viajar en coche entre ambos puntos cruzando de un lado a otro la almendra del casco histórico. Para ello, desde la Puerta de Osario habría que internarse por la calle Matahacas y la plaza de San Román , para continuar por las calles Peñuelas y Doña María Coronel. La ruta continuaría por las calles Gerona y San Juan de la Palma, para después atravesar las calles Viriato, San Martín y Cervantes, hasta desembocar en la calle San Andrés, ya en pleno centro neurálgico del casco histórico. Desde allí, el trayecto continuaría por las calles García Tassara, Amor de Dios y Javier Lasso de la Vega, para seguir por las calles Aponte, Jesús del Gran Poder y Conde de Barajas, hasta llegar a San Lorenzo. La ruta comprende además las calles Juan Rabadán, Miguel Cid, Abad Gordillo y Alfonso XII, para desembocar en el entorno de Plaza de Armas, enfilar la calle Torneo y llegar al fin a la calle Baños. Todo un callejeo en coche por el laberinto del casco histórico de Sevilla, que puede llevar unos 20 minutos siempre que el recorrido no se encuentre con frecuentes incidencias , como vehículos detenidos para operaciones de carga y descarga de mercancías, obras, vehículos de los servicios públicos ralentizando la marcha o los temidos camiones de mudanzas. Frente a ello, los poco más de 20 minutos a pie para conectar un punto con otro representan una garantía carente además del estrés de circular en coche por las siempre complicadas calles del centro.