El Gran Wyoming, sobre su mili: «Estabas encerrado, a las seis de la mañana ya empezabas a correr. Era una cárcel y te sometían a trabajos forzados sin sentido»
Hasta su suspensión en el año 2001, el servicio militar obligatorio formó parte de la vida de muchos jóvenes españoles que, con apenas 18 años, abandonaban sus hogares y a sus familias para incorporarse al Ejército . Millones de hombres atravesaron este duro trámite con experiencias muy desiguales: a algunos, les enseñó respeto , compañerismo y disciplina, mientras que para otros tantos supuso un auténtico tormento que no ha sido fácil superar. Al segundo grupo pertenece José Miguel Monzón , más conocido como El Gran Wyoming , que trató de prorrogar durante años el ingreso en la mili a la espera de que esta fuera suspendida, algo que no consiguió. Rondaba el año 1982 cuando el presentador de 'El Intermedio', que acababa de terminar la carrera de Medicina con 27 años , fue llamado a filas y atravesó una de las experiencias menos placenteras de toda su vida. La instrucción básica la hizo en Cáceres y después fue destinado al Hospital Francisco Franco —el actual Hospital General Universitario Gregorio Marañón—, algo que ha confesado en varias entrevistas a lo largo de su carrera. A pesar de que vivió grandes humillaciones durante esta etapa, el actor confesó que le afectó menos que a otros compañeros porque «era mayor». Durante una conversación para laSexta Columna, Wyoming recordó que en el servicio militar él debía tratar «con el cargo inmediatamente superior», que en su caso «era un cabo». «Solía ser un chaval muy joven, de 19 o 20 años. Yo tenía 27», explicó al presentador, al que su edad y madurez le ayudó a afrontar todo con otra actitud. Según le contó el comunicador de 71 años a Iñaki López en otra entrevista para laSexta Noche, muchos de estos militares de rango superior « no se veían pegándole una paliza a un señor mayor que ya era médico». «Cuando venía un tío de estos y te decía así de cerca 'te voy a meter cuatro tiros, cuatro hostias', no te creías aquella pequeña farsa », reconoció el intérprete madrileño. Sin embargo, aunque no sufrió esta violencia en su propia piel, sí vio cómo afectaba a otros jóvenes algo menores y que no llevaron nada bien esos meses en la 'mili'. « Había gente a la que le resultaba muy humillante y realmente lo pasaba mal. Algunos desertaban y otros se suicidaban también», aseguró en esta charla para el programa de laSexta. Lo que más le marcó fue la realidad que vivió durante ese alistamiento. «Estabas encerrado y llevabas una vida... A tal hora tocaba la trompeta y tenías que dormir, a las seis de la mañana te levantabas y empezabas ya a correr. Era una cárcel, estabas sometido a trabajos forzados sin sentido », lamentó el presentador, que califica este servicio como «un sistema de despersonalización total». «Entre que te rapaban la cabeza, te daban un uniforme y te quitaban el nombre...», criticó El Gran Wyoming, que también se mostró en contra de la «doctrina teórica» que se imponía en el Ejército a principios de los 80. «Era muy burda, muy elemental. Te decían ' cuidado ahí fuera, está lleno de delincuentes y mala gente que no tiene nada que ver con los militares'. Y lo que había fuera eran tus padres y tus amigos».