¿Las ventajas competitivas de Costa Rica se debilitan? Estas son las alertas
Costa Rica todavía tiene cartas importantes para atraer inversión extranjera, pero mantener esa ventaja ya no parece tan sencillo. ¿Qué está cambiando y qué factores podrían restarle atractivo frente a otros países?
La caída del empleo en el sector de zonas francas persiste. Hasta setiembre pasado, el régimen registró 200.602 empleos formales, casi 2.000 trabajadores menos que en el mismo mes del año anterior, según datos brindados por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) a La Nación.
La reducción en el mercado laboral del régimen especial se observa desde julio y representa la primera caída interanual del empleo en los regímenes especiales desde 2020.
La pérdida de puestos coincide con una desaceleración de la actividad económica del sector y plantea una pregunta de fondo: ¿está Costa Rica perdiendo su ventaja competitiva?
Economistas y exjerarcas consultados por La Nación coinciden en que el país enfrenta claras señales de deterioro, pero sostienen que conserva fortalezas como el talento humano, la ubicación geográfica y la seguridad jurídica.
Todos los consultados coincidieron en el impacto adverso de la apreciación del tipo de cambio, los costos de operación, las deficiencias de infraestructura y el deterioro de la seguridad ciudadana.
Además, señalaron la inacción del país para atender las debilidades y el deterioro registrado en los últimos años.
Servicios empresariales: el más golpeado
Dentro del régimen, los servicios empresariales registran la mayor pérdida de empleos. Esta categoría incluye actividades de subcontratación de procesos de negocio (BPO, por sus siglas en inglés), como gestión de recursos humanos, contabilidad, nóminas, análisis financiero, facturación, soporte técnico y centros de contacto (call centers).
En un año, estos servicios pasaron de 99.371 trabajadores a 96.818. Se trata de una reducción de 2.553 puestos, equivalente a un 2,6%.
Los datos provienen del Sistema Centralizado de Recaudación (Sicere) de la CCSS, el cual registra a los trabajadores asegurados del país.
Para identificar el empleo formal en zonas francas, la institución utilizó información de más de 700 sociedades jurídicas autorizadas por el Ministerio de Comercio Exterior (Comex) y la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (Procomer) para acogerse a los beneficios de la Ley N.° 7210, Ley de Régimen de Zonas Francas, entre ellos la exoneración del impuesto sobre la renta.
Las zonas francas reúnen, principalmente, empresas multinacionales y generan una parte importante de las exportaciones de bienes del país.
“Internamente no estamos tomando las medidas necesarias para mantener nuestra competitividad, tenemos transporte interno caro, electricidad cara, son elementos que se deben examinar; pero juntos nos dan como resultados que las zonas francas sufran los movimientos que están experimentando”.
Eduardo Lizano, expresidente del Banco Central
La caída del empleo coincide con una desaceleración de la actividad económica, medida por el índice mensual de actividad económica (IMAE), elaborado por el Banco Central.
El ente emisor atribuyó el menor crecimiento de los regímenes especiales al cese de operaciones de empresas dedicadas a fabricar componentes y tableros electrónicos. Dicho efecto se refleja en el indicador desde el último trimestre del 2025.
A esto se suma la contracción de la producción manufacturera, cuyo comportamiento también responde al efecto base del crecimiento excepcional que registraron las exportaciones de dispositivos médicos durante el 2025.
En agosto, el índice mensual de actividad económica registró una caída interanual del 1,1% de la manufactura. El Banco Central estimó que dicha actividad podría recuperarse hacia finales de año.
Costa Rica apostó desde hace cuatro décadas por la apertura comercial y la atracción de inversión extranjera en actividades de mayor valor agregado. La forma de estimular el desarrollo de parques empresariales en zona franca fue mediante incentivos fiscales como la exoneración del impuesto sobre la renta.
El economista Ricardo Monge, presidente de la Academia de Centroamérica, señaló que la estrategia no depende únicamente de los costos.
También requiere talento humano calificado, infraestructura adecuada, seguridad jurídica, estabilidad política, seguridad ciudadana e instituciones eficientes, apuntó el especialista.
Tipo de cambio y altos costos de producción
Para Luis Liberman, exvicepresidente de la República y economista, definitivamente la competividad de Costa Rica se debilitó.
A su juicio, la apreciación del tipo de cambio, cercana al 30%, encarece la producción para exportar y dificulta que los fabricantes nacionales compitan en el mercado interno. El colón comenzó un proceso de fortalecimiento respecto al dólar a partir del segundo semestre del 2022.
Eduardo Lizano, expresidente del Banco Central, también observa un deterioro de las fortalezas del país, impulsado por factores externos e internos.
Entre los primeros destacó la política comercial de la administración de Donald Trump y la imposición de aranceles en Estados Unidos. También advirtió sobre la investigación de Washington a las importaciones de dispositivos médicos, la cual podría derivar en nuevos gravámenes.
Dichos productos representaron el 46% de las exportaciones totales de Costa Rica, cuyo valor acumulado llegó a $15.680 millones hasta agosto.
En el ámbito interno, Lizano apuntó al tipo de cambio, los elevados costos de la energía y los problemas de transporte y logística como causas del deterioro.
“Internamente no estamos tomando las medidas necesarias para mantener nuestra competitividad. Tenemos transporte interno caro, electricidad cara; son elementos que se deben examinar. Pero juntos nos dan como resultado que las zonas francas sufran los movimientos que están experimentando”, subrayó Lizano.
Ricardo Monge también consideró preocupante el panorama. A los costos y las limitaciones de infraestructura sumó el uso creciente de inteligencia artificial (IA), la cual permite automatizar procesos, elevar la productividad y reducir gastos, incluidos los requerimientos de contratación.
El economista mencionó otros factores como las brechas entre la oferta y la demanda de trabajadores calificados, que presionan los costos laborales, así como el deterioro de la seguridad ciudadana.
“Todos estos factores reducen gradualmente nuestro atractivo frente a otros países. Costa Rica conserva importantes ventajas competitivas, pero estas están siendo erosionadas”, recalcó.
Menor atractivo para nuevas inversiones
Rodrigo Cubero, expresidente del Banco Central, consideró que la apreciación del tipo de cambio reduce la rentabilidad financiera en la inversión extranjera directa (IED) de las empresas y debilita el atractivo del país para los inversionistas.
“Está generando no solo la pérdida de competitividad, sino de atractivo para las inversiones extranjeras y domésticas”, manifestó Cubero.
A su criterio, el efecto también se refleja en el mercado laboral y en una menor recaudación tributaria.
Félix Delgado, exgerente general del Banco Central, describió la desaceleración de la actividad de las zonas francas como un fenómeno cíclico que, en la etapa reciente, ha cobrado una intensidad considerable.
Atribuyó parte de la tendencia actual a la apreciación cambiaria, que afecta especialmente a los servicios por su alta dependencia de mano de obra. En algunas empresas, esta situación se traduce en cierres de operaciones o reducciones de personal, aunque también alcanza a la manufactura.
Delgado también mencionó el deterioro de la educación y de la seguridad ciudadana, así como las deficiencias de la infraestructura vial y portuaria.
“Me parece razonable deducir que hay hoy menor ventaja comparativa o inclusive desventaja respecto a otros países y respecto a la Costa Rica de cinco años atrás”, afirmó.
Exjerarcas alertan sobre las reglas del juego
Fernando Naranjo, exministro de Hacienda, opinó que la competitividad del país se deteriora, con efectos que trascienden las zonas francas y alcanzan actividades como el turismo y la industria nacional.
Entre las causas, mencionó el manejo de la política monetaria, el debilitamiento de la educación y la inseguridad.
“Lo más grave es que no se ve interés de las autoridades por cambiar el desacertado manejo de la política económica”, manifestó.
Marco Vinicio Ruiz, exministro de Comercio Exterior, coincidió en que Costa Rica modificó las condiciones que acostumbraba ofrecer durante años a las empresas internacionales.
Según explicó, la regla era compensar la inflación local mediante una devaluación de la moneda.
“El país cambió eso sin previo aviso, y lo que estamos viendo es recoger los frutos de una mala política”, afirmó.
Ruiz advirtió sobre el riesgo de perder más empleos y de que empresas trasladen sus operaciones a otros países. También reconoció que Costa Rica mantiene fortalezas como el talento humano y su ubicación geográfica, pero señaló que los costos superan los de destinos con condiciones similares.
A su juicio, la situación podría revertirse si el sector privado y las instituciones públicas logran ponerse de acuerdo. De lo contrario, prevé un escenario caótico.