La subasta de joyas 'royal' que ha enfadado a Carlos Gustavo de Suecia: «Va en contra de sus valores»
El mundo de las subastas de joyas es fascinante. En ocasiones porque termina en el juzgado por un supuesto robo, como ocurrió recientemente con una princesa emiratí. En otras porque enfada a un Jefe de Estado . Ese es el caso de la próxima subasta de Sotheby's donde se ponen a la venta diversas piezas de la mejor joyería, la de piezas de familias nobles y 'royal', que se celebra el próximo 11 de noviembre en Ginebra. Aunque en algunas descripciones se habla de que determinada joya perteneció a una 'familia aristócrata austrohúngara', o a una 'familia noble italiana', hay algunas que son mucho más directas: la Familia Real sueca . Entre los tesoros que Sotheby's ha puesto a la venta se encuentra un estuche de cigarrillos, un monedero y una polvera que habrían pertenecido a Ingrid de Suecia, Reina de Dinamarca tras casarse con Federico IX. También hay un brazalete art-déco dde esmeraldas y diamantes que perteneció a la Reina Alejandra de Dinamarca, mujer de Christian X o un anillo de esmeralda y zafiro de Catherine Walston, el gran amor del escritor Graham Greene, fallecida en 1978. Piezas de las que se desconoce a qué colección pertenecían, pero que comparten subasta con otras piezas cuya presencia en esta venta abierta al público ha molestado al Rey Carlos Gustavo de Suecia. En particular un «impresionante medio conjunto de zafiros y diamantes», formado por un collar y unos pendientes, que perteneció a Sibila de Sajonia-Coburgo y Gotha, la primera hija de Carlos Eduardo y la Princesa Victoria Adelaida, madre del actual Rey Carlos Gustavo de Suecia. Ella nunca llegó a su Reina , puesto que su marido, el Príncipe Gustavo Adolfo, falleció antes de ascender al trono. Pero su posición de madre del monarca podría verse perfectamente reflejado en su joyero, y quiso que sus hijas Margarita, Birgitta, Désirée y Cristina disfrutaran de esos mismos lujos. Sibila le regaló a su hija Birgitta este impresionante conjunto con motivo de su boda con Juan Jorge, Príncipe de Hohenzollern-Sigmaringen. Estos zafiros, de talla cabuchón y de gran tamaño, están aderezados con diamantes de talla europea (de corte redondo) y encajaban perfectamente con los profundos ojos azules de la Princesa. La madre del Rey también las había recibido como regalo de bodas a manos del zar Fernando de Bulgaria, que se las habría comprado a la emperatriz María Feodorovna de Rusia. Y aunque la intención era que estas piezas se fueran heredando de generación en generación, parece que las hijas de la Princesa Birgitta de Suecia, hermana de Carlos Gustavo y fallecida a los 87 en Mallorca en 2024, no tienen interés en quedárselas. Una decisión que, según los medios noruegos, ha causado mucho malestar en la Casa Real. Según explican Herman Lindqvist, experto en los 'royals' noruegos, y Johan T Lindwall, periodista especializado y redactor jefe de 'Svensk Damtidning', el Rey es muy «conservador»: « Esto va totalmente en contra de sus valores . Vender las joyas de su madre en una subasta contradice todo lo que el Rey representa», explica el periodista. «No creo que sea descabellado pensar que el propio Rey vuelva a comprar las joyas de su madre. Es bastante probable, ya que tienen un gran valor sentimental para él», insiste el especialista. Su valor se estima entre 327.850 y 546.422 euros, aunque la cifra final dependerá del interés que haya en la subasta, que parte desde los 239.215 euros. Herman Lindqvist por su parte considera la decisión como « inapropiada », y está convencido de que el Rey no fue informado con antelación de que esta subasta iba a producirse. «Es algo que debería conservarse en la familia», insiste el experto. «Los objetos personales de valor, ligados a recuerdos personales, no deberían venderse de esa manera. Se puede hacer de forma más discreta y privada», finaliza. Desde el medio sueco 'Svenks Dam' han querido ponerse en contacto con la Princesa Cristina, hermana de Carlos Gustavo, que ha hablado en varias ocasiones sobre la importancia de las joyas reales y cómo transmiten la historia de la familia de generación en generación . Sin embargo, ha rechazado hacer comentarios sobre la subasta. Otras de las joyas que se encuentran en la subasta son varios anillos y pulseras con esmeraldas, zafiros y diamantes que la Princesa Birgitta heredó de su madre. También hay un collar de perlas y diamantes que habría recibido como regalo de bautizo por parte del Príncipe Bertil. Este habría sido a su vez un regalo del Rey Gustavo V a su mujer, la Princesa Margarita, abuelos del actual Rey. Curiosamente, esta no es la primera vez que las joyas de la princesa Birgitta se subastan después de su muerte: el pasado año se realizó una subasta benéfica en Mallorca, a manos de su nieta, la condesa Carolina zu Ortenberg, que se ha mantenido siempre alejada de su familia. La artista creó nuevas joyas a partir de algunas de las reliquias familiares de su abuela, que esta le regaló la última vez que se vieron en el 60 cumpleaños de su madre.