World News in Spanish

Trump amenaza con actuar sobre Groenlandia pese al rechazo de Dinamarca

La tensión entre Estados Unidos y Dinamarca ha vuelto a escalar después de que el presidente Donald Trump insistiera en que su administración hará “algo sobre Groenlandia, les guste o no”, reavivando su intención de adquirir el territorio autónomo danés y dejando abierta la posibilidad de actuar incluso sin acuerdo.

Trump evitó concretar si su plan pasa por una oferta económica o por otras vías, pero advirtió que, si Washington no interviene, “Rusia o China tomarán Groenlandia”, algo que considera inaceptable para la seguridad estadounidense. El presidente aseguró que preferiría llegar a un acuerdo “por las buenas”, aunque añadió que, si no es posible, lo hará “por las malas”, sin detallar qué implicaría ese escenario.

El renovado interés de la Casa Blanca ha provocado una intensa actividad diplomática. El embajador de Dinamarca en EE.UU., Jesper Møller Sørensen, y el representante jefe de Groenlandia en Washington, Jacob Isbosethsen, se reunieron con altos cargos del Consejo de Seguridad Nacional para expresar su rechazo frontal a cualquier intento de compra o presión militar. Paralelamente, enviados daneses han mantenido reuniones con legisladores estadounidenses para frenar la iniciativa.

La Casa Blanca insiste en que EE UU debe asegurar la isla por motivos estratégicos y alerta de que Rusia y China podrían ganar terreno en el Ártico

Trump defendió en una entrevista reciente que Estados Unidos debería poseer Groenlandia, no limitarse a los derechos militares que ya tiene desde el tratado de 1951. Según él, la propiedad otorgaría “ventajas estratégicas” imposibles de conseguir mediante acuerdos o arrendamientos.

El vicepresidente JD Vance respaldó públicamente la postura del presidente, instando a los aliados europeos a “tomarse en serio” la seguridad del Ártico. Sin embargo, dentro del propio Partido Republicano han surgido voces críticas: la senadora Lisa Murkowski calificó la retórica de la administración como “profundamente preocupante”.

La tensión se ha intensificado tras la reciente operación estadounidense en Venezuela y las declaraciones de Trump sobre el papel de la OTAN, a la que acusó de no asumir su parte en defensa. Dinamarca, miembro de la alianza, advirtió que cualquier intento de apropiación de Groenlandia supondría una ruptura histórica y podría poner en riesgo la estabilidad del bloque.

Los principales líderes europeos, Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y Reino Unido, han respaldado a Copenhague, recordando que Groenlandia, rica en minerales estratégicos y clave para el control del Ártico, “pertenece a su gente”.

La isla, habitada por unas 56.000 personas, en su mayoría inuit, se encuentra en el centro de una creciente disputa geopolítica en la que Washington, Moscú y Pekín compiten por influencia en el Ártico.

Читайте на сайте