World News in Spanish

Mont Bar: fusión perfecta entre creatividad gastronómica y ambiente acogedor

¿Cómo…? ¿Qué recomiende el mejor restaurante de Barcelona? Bueno, hay infinidad de lugares buenos, como en cualquier gran ciudad… ¿Qué?; ¿qué vaya al grano y diga el primero que me venga a la cabeza asociándolo a «mejor restaurante de Barcelona, al lugar perfecto al que acudir»? Bien, no sé si será el mejor, y qué importa eso, pero uno podría responder a tal requerimiento con el nombre del Mont Bar, un restaurante que abrió sus puertas en 2013 como un bar de vinos con tapas y que ha experimentado una transformación que lo ha llevado a convertirse en una auténtica maravilla por su unión de sofisticación exclusiva y comida suprema. Por algo recibió en su día una estrella Michelin.

La historia de Mont Bar comienza con la idea de ofrecer una propuesta gastronómica diferente, que rompiera con la rigidez de los restaurantes de alta gama. Durante sus primeros años, el restaurante se caracterizó por su ambiente relajado y cercano, sin renunciar a la calidad de la comida ni al servicio impecable. Sin embargo, fue en 2020 cuando el chef Fran Agudo se incorporó al equipo que la visión del restaurante dio un giro radical y devino un destino gastronómico inexcusable para el comensal más exigente.

Con la incorporación de Agudo, que llegó tras una extensa carrera en restaurantes de renombre como el Celler de Can Roca y Tickets, Mont Bar dio un salto hacia la vanguardia. «Nos encantan los snacks. En uno o dos bocados puedes entrar en otro universo: pequeñas explosiones de sabor, textura y sorpresa», afirma Agudo, quien ha logrado transmitir su pasión por la cocina creativa en cada plato. La propuesta gastronómica de Mont Bar, como reza el tópico —pero aquí es certero— fusiona la tradición con la modernidad, combinando ingredientes locales y de temporada con técnicas innovadoras y un enfoque artístico en la presentación.

Un ambiente hermosamente relajado

Lo que distingue a Mont Bar no es solo su cocina, sino también el ambiente que ha logrado crear. A pesar de su estatus de estrella michelinesca, el restaurante ha mantenido la esencia de su origen como bar de barrio, un lugar accesible donde la gastronomía de calidad se disfruta sin la rigidez que a menudo caracteriza a los restaurantes de lujo. «Queremos que los comensales lo pasen bien y disfruten, sin sentirse bajo la presión del “fine dining”. La idea es ofrecer alta gastronomía, pero en un entorno cercano y relajado», explica Iván Castro, uno de los propietarios de Mont Bar.

El espacio, ubicado en el Carrer de la Diputació 220, en pleno corazón de Barcelona, combina mesas altas y bajas, barra y asientos informales, lo que crea un ambiente dinámico y acogedor. No hay manteles blancos ni protocolos excesivos, lo que contribuye a que los comensales se sientan cómodos y puedan disfrutar de la experiencia sin restricciones.

La cocina de Mont Bar se basa en tres pilares fundamentales: la excelencia del producto, la creatividad y el respeto por la tradición. En su menú, los snacks juegan un papel fundamental. Estos pequeños bocados, que ocupan aproximadamente la mitad de la carta, permiten a los comensales descubrir nuevos sabores y texturas en un solo bocado. Desde soufflés de berberechos hasta mochis de sobrasada ibérica y queso Mahón, pasando por milhojas de wagyu con brioche y foie gras, los snacks de Mont Bar ofrecen una experiencia de sabor que sorprende en cada plato.

Dos menús degustación

Los ingredientes de temporada, frescos y de proximidad, son la base de su cocina, lo que garantiza la máxima calidad en cada plato. Entre las opciones más destacadas del menú se encuentran la ventresca de atún con emulsión de piñones, las gambas rojas con pollo de pagès y buñuelo de patata, y el pichón en dos cocciones con cacao, un plato que demuestra la habilidad de Agudo para combinar lo clásico con lo contemporáneo de una manera única. La carta, en definitiva, está repleta de platos sensacionales que suenan a música celestial: tostada de ceviche con lubina, terrina de alga codium, erizo de mar y salsa de laurencia, navaja con ponzu a la donostiarra, cochinillo ibérico con salsa cantonesa, más postres como milhojas de tarta bordaloue o tartaleta, chocolate y salsa de soja.

Asimismo, Mont Bar ofrece dos menús degustación que permiten explorar a fondo su propuesta gastronómica. El Menú Degustación Clásico es un recorrido por los platos más emblemáticos del restaurante, una invitación a descubrir la esencia de Mont Bar a través de una selección de sus mejores creaciones. Este menú es perfecto para aquellos que desean experimentar la cocina del restaurante en su versión más tradicional, pero con un toque contemporáneo que lo convierte en algo único. Por otro lado, el Menú Degustación Mont lleva la experiencia un paso más allá, ofreciendo más platos, más ingredientes y una técnica aún más depurada. Es la opción ideal para los comensales que buscan una experiencia más completa y atrevida, donde cada bocado sorprende con nuevas combinaciones y sabores. Una experiencia única, en suma, la que ofrece este establecimiento tan elegante como relajado, tan ambicioso en su propuesta como discreto en sus formas. Perfecto.

Читайте на сайте