World News in Spanish

¿Se puede utilizar la terraza como trastero? Esto es lo que dice la Ley de Propiedad Horizontal

Vivir en una comunidad de vecinos implica enfrentarse a situaciones que a veces generan conflictos por el uso compartido de los espacios y los servicios comunes. Entre las dificultades más frecuentes se encuentra el pago del ascensor, especialmente para aquellos pisos que no lo utilizan de manera cotidiana, lo que genera un debate sobre la equidad en la distribución de gastos. Otro problema habitual surge del uso de zonas comunes como pasillos, patios o jardines, donde la falta de orden o el uso indebido puede provocar molestias y tensiones entre los residentes.

Además de estas cuestiones, la convivencia también se ve afectada por el uso de elementos privativos que pueden influir en la estética y funcionalidad del edificio. Balcones y terrazas se convierten en ejemplos claros, porque aunque pertenezcan a un propietario en particular, su estado y uso pueden afectar a la imagen general de la comunidad. Estas situaciones requieren diálogo y normas claras para evitar roces entre vecinos y garantizar una convivencia armoniosa.

En este contexto surge la pregunta sobre si se puede utilizar la terraza como trastero y hasta qué punto el propietario puede disponer de este espacio. Las terrazas no constituyen un compartimento enteramente privado, ya que su uso indebido puede afectar la estética de la fachada y generar un agravio común para la comunidad, perjudicando los derechos de otros vecinos. La Ley de Propiedad Horizontal establece el marco legal que regula estos conflictos y define los límites de actuación de cada propietario sobre su vivienda y los elementos comunes.

La Ley de Propiedad Horizontal y las terrazas

El artículo 7.1 de la Ley de Propiedad Horizontal establece que el propietario de cada piso o local podrá modificar los elementos arquitectónicos, instalaciones o servicios de aquel cuando no menoscabe o altere la seguridad del edificio, su estructura general, su configuración o estado exteriores, o perjudique los derechos de otro propietario. Este texto deja claro que los cambios que puedan afectar a la comunidad requieren responsabilidad y consideración hacia los demás vecinos.

Muchas terrazas constituyen elementos comunes del edificio, aunque se encuentren junto a una vivienda privada, y su uso puede estar sujeto a la aceptación del resto de la comunidad, sobre todo en situaciones tan anómalas como esta. Esto implica que guardar muebles, electrodomésticos u otros aparatos que puedan influir en la estética desde el exterior debe analizarse cuidadosamente antes de cualquier decisión. Respetar estos límites evita conflictos y mantiene la armonía entre los propietarios.

Plantea tus intenciones a la comunidad antes que nada

Por tanto, a la hora de querer utilizar la terraza como trastero, lo más recomendable es solicitar autorización al presidente de la comunidad o al encargado de estos asuntos. De esta manera se evita iniciar una mala relación con los vecinos y se cumple con la normativa interna. También resulta fundamental revisar el estatuto privado de la comunidad para comprobar si existe alguna disposición específica que regule el uso de las terrazas, ya que estas normas internas tienen un valor vinculante y pueden ser más restrictivas que la propia Ley de Propiedad Horizontal.

Las represalias que pueden tomar los vecinos

Si el vecino hace caso omiso de estas indicaciones, la comunidad cuenta con varias opciones para resolver la situación. En primer lugar, se puede convocar una junta para abordar el problema y buscar un acuerdo colectivo. Si el asunto persiste en el tiempo y no se alcanza una solución, la comunidad puede llevar el caso a los juzgados, donde un tribunal dictará sentencia sobre la legalidad del uso de la terraza y las medidas a adoptar. Este procedimiento garantiza que se respeten los derechos de todos los propietarios y que se mantenga la convivencia en el edificio.

Читайте на сайте