Un incendio arrasa un edificio de 13 plantas en el este de Londres que almacenaba 200 baterías de plomo‑ácido
Un importante operativo del Cuerpo de Bomberos de Londres (LFB) se desplegó esta madrugada en el este de la ciudad después de que un incendio se desatara en un edificio de 13 plantas situado en Nutmeg Lane, en la zona de Blackwall.
El fuego, que comenzó poco antes de las cinco de la mañana, afectó principalmente a una sala técnica ubicada en el sótano, donde se almacenaban alrededor de 200 baterías de plomo‑ácido, utilizadas como sistema de respaldo energético para un centro de datos.
El incendio quedó controlado en menos de dos horas mientras los investigadores analizan si un fallo eléctrico provocó el estallido inicial
Según confirmó el LFB, las baterías quedaron completamente destruidas tras arder en un espacio cerrado, lo que generó una densa columna de humo que se extendió por las plantas inferiores del edificio.
Los equipos de emergencia recibieron la primera llamada a las 04.52 horas, momento en el que se activó un despliegue de ocho camiones y cerca de 60 bomberos procedentes de las estaciones de Poplar, Millwall, Plaistow, Stratford, East Ham y Greenwich.
Los bomberos trabajaron durante casi dos horas para contener el incendio, que quedó bajo control a las 06.43 horas, aunque los trabajos de ventilación y revisión de la estructura continuaron durante buena parte de la mañana.
Fuentes del LFB explicaron que la presencia de baterías de plomo‑ácido, altamente sensibles al calor y capaces de liberar gases tóxicos al arder, obligó a extremar las precauciones y a utilizar equipos especializados para acceder al sótano.
A pesar de la magnitud del incidente, no se registraron heridos. Los residentes de las plantas superiores fueron alertados por los servicios de emergencia, pero no fue necesario evacuar el edificio por completo. Técnicos del Ayuntamiento de Tower Hamlets y especialistas en riesgos químicos se desplazaron al lugar para evaluar posibles daños estructurales y descartar riesgos adicionales.
La causa del incendio sigue bajo investigación. Los primeros indicios apuntan a un posible fallo eléctrico en el sistema de almacenamiento energético, aunque los investigadores no descartan otras hipótesis. El centro de datos afectado, que presta servicios a varias empresas tecnológicas de la zona, permanece temporalmente fuera de funcionamiento mientras se evalúan los daños.
El incidente ha reavivado el debate sobre la seguridad de las instalaciones que almacenan grandes cantidades de baterías industriales en zonas urbanas densamente pobladas. Expertos consultados señalan que este tipo de incendios, aunque poco frecuentes, pueden propagarse con rapidez debido a la naturaleza química de los materiales implicados.