Carmen Lomana deslumbra con el traje burdeos de Zara ideal para derrochar elegancia en la oficina
Si hay algo que Carmen Lomana domina a la perfección, es la elegancia silenciosa, esa que a simple vista parece fácil de emular, pero que en realidad es un gran misterio para muchas mujeres. La socialité es una de las mujeres que mejor viste del panorama nacional, y pocas veces, por no decir ninguna, nos la hemos encontrado en algún renuncio estilístico. Desde vestidos de invitada perfecta, pasando por trajes de pantalón y chaqueta, todo en el armario de Carmen parece sacado de los grandes archivos de la moda, esos a los que cualquier amante de este arte querría tener acceso.
Bien es cierto que la socialité cuenta en su colección con piezas con tanta historia como herencia que a día de hoy resultaría imposible conseguir. Por eso cada vez que la leonesa se hace con algo que sí podemos añadir al armario de manera inmediata, el flechazo es un hecho. Y eso es justo lo que acaba de conseguir con su estilismo de fin de semana, un traje de blazer y pantalón disponible en Zara, aunque probablemente no por mucho tiempo.
El burdeos como elegancia silenciosa del invierno
A pesar de que el blanco no para de ganar titulares y espacio en los armarios de las mujeres más elegantes del planeta, hay una cosa que no cambia en el vestidor de Carmen Lomana. El poder de una tonalidad tan atemporal como el burdeos. Y es que, gracias a su profundidad comedida, es uno de los colores que mejor encarna ese espíritu de elegancia silenciosa tan propio del invierno. Aunque el blanco siga ganando terreno y titulares, hay algo que no cambia en el vestidor de Carmen Lomana: su fidelidad a los colores profundos y atemporales. El burdeos es, sin duda, uno de ellos. Una tonalidad que no necesita llamar la atención para resultar elegante y que funciona especialmente bien en los meses de invierno.
Es un color que aporta presencia sin exceso, sofisticación sin rigidez y que encaja a la perfección con ese concepto de elegancia tranquila que Carmen lleva años defendiendo. No es una elección casual, es una constante en su forma de vestir y una apuesta segura para quienes buscan ir impecables sin estridencias.
El traje de Zara ideal para ir a la oficina en febrero
El conjunto elegido por Carmen pertenece a la nueva colección de Zara y reúne todas las claves de un estilismo 10 para empezar el mes de febrero en la oficina derrochando elegancia sin esfuerzo.
Blazer entallada hombreras, de Zara (55,95 euros)
La blazer entallada con hombreras, de cuello solapa y cierre frontal con botón dorado, estructura la silueta y aporta ese punto clásico que nunca falla en un look de oficina. Los bolsillos con solapa refuerzan su aire sastre y la convierten en una prenda fácil de integrar en distintos estilismos.
Pantalón recto tiro alto, de Zara (29,95 euros)
El pantalón recto de tiro alto completa el conjunto con una caída impecable. Su pernera recta estiliza la figura y alarga visualmente las piernas, convirtiéndolo en un aliado perfecto tanto para jornadas laborales como para compromisos más formales. Juntos forman un traje equilibrado, elegante y muy versátil, de esos que funcionan hoy y dentro de varias temporadas.
Cómo lo combina Carmen Lomana
Más allá del traje, lo que realmente eleva el look es la manera en la que Carmen lo ha combinado. Bajo la blazer, una blusa de Tete by Odette en una tonalidad similar al traje que aporta ligereza y feminidad al conjunto, suavizando la contundencia del traje sin restarle elegancia.
El bolso de Gucci, elegido en un tamaño medio, aporta el toque de color justo que siempre suma en estilismos monocromáticos. Además, suma ese punto de lujo bien entendido que Carmen domina a la perfección y que en ella nunca resulta excesivo. En los pies, unos zapatos de salón de Prada terminan de cerrar el estilismo con coherencia y equilibrio, demostrando que el estilo con mayúsculas está en saber mezclar piezas accesibles con otras más especiales.
Un look muy Lomana
Este traje burdeos de Zara no solo es una buena inversión para la oficina, también es una lección de estilo firmada por Carmen Lomana. Una demostración más de que la elegancia no depende del precio ni de las tendencias pasajeras, sino del criterio a la hora de elegir y combinar.
Porque si algo deja claro este look es que, cuando Carmen aprueba una prenda, merece la pena tomar nota. Y este traje, sin duda, es de esos que hablan el idioma de la elegancia con mayúsculas.