Este exfutbolista del Athletic Club logra que la Justicia le reconozca una pensión de incapacidad de 1.600 euros mensuales
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha ratificado una sentencia que reconoce al exjugador del Athletic Club, Mikel San José, una pensión por incapacidad permanente total. Este fallo judicial pone el foco en las secuelas físicas de la alta competición tras años de máxima exigencia y desgaste en la élite del fútbol nacional, marcando un precedente para otros profesionales.
En consecuencia, el que fuera baluarte de la defensa rojiblanca percibirá una prestación vitalicia que ronda los 1.600 euros brutos mensuales. La justicia avala de este modo que su retirada definitiva en el año 2022 no respondió a un simple fin de ciclo profesional, sino a un cuadro clínico incompatible con el deporte de primer nivel y sus rigurosas demandas diarias.
Los informes médicos que sustentan la resolución judicial detallan un organismo profundamente castigado por el esfuerzo continuado de tantos años. El futbolista padece hernias discales, cervicoartrosis, estenosis foraminal y una espondiloartrosis lumbar, dolencias que el tribunal considera insuperables para un deportista profesional que debe rendir al máximo nivel físico.
Por otro lado, esta resolución desestima de forma contundente el recurso presentado por la Seguridad Social, que intentaba evitar por la vía legal el pago de la prestación mencionada. La administración pública basaba su defensa en que la jubilación de San José a los 33 años de edad era algo habitual dentro de la normalidad estadística de cualquier futbolista de su generación y trayectoria.
El derecho a la protección tras la retirada
No obstante, los magistrados han sido tajantes al diferenciar la edad cronológica de la cruda realidad biológica de un atleta de élite. Sostienen con firmeza que haber alargado la carrera hasta una edad madura no invalida en absoluto el derecho a la compensación, especialmente si las lesiones son objetivas y limitantes al terminar su etapa laboral oficial en los terrenos de juego.
Cabe destacar que la decisión final no ha estado exenta de cierta polémica interna dentro del propio tribunal autonómico vasco. La sentencia incluye un voto particular discrepante de un magistrado que ha llegado a calificar el veredicto como algo verdaderamente asombroso, lo que evidencia las enormes discrepancias jurídicas que todavía genera el encaje de la normativa laboral en el deporte profesional.
Asimismo, el proceso legal podría afrontar una nueva etapa de incertidumbre si la Seguridad Social decide finalmente acudir a una instancia superior ante el Tribunal Supremo. Por el momento, el navarro San José cuenta con el respaldo de la justicia ordinaria para certificar que su cuerpo pagó un peaje demasiado alto tras tantas batallas libradas sobre el césped de San Mamés.