Comer solo avena dos días reducen el nivel de colesterol
Una dieta a corto plazo basada en avena parece ser sorprendentemente eficaz para reducir el nivel de colesterol, según un ensayo de la Universidad de Bonn (Alemania), publicado en la revista 'Nature Communications', según recoge Europa Press
Los participantes en este estudio padecían síndrome metabólico, una combinación de peso corporal elevado, hipertensión arterial y niveles elevados de glucosa y lípidos en sangre. Consumieron una dieta hipocalórica, compuesta casi exclusivamente de avena, durante dos días. Sus niveles de colesterol mejoraron significativamente en comparación con el grupo de control e incluso después de seis semanas, este efecto se mantuvo estable.
La dieta aparentemente influyó en la composición de los microorganismos intestinales y los productos metabólicos producidos por el microbioma parecen contribuir significativamente a los efectos positivos de la avena.
Que la avena tenga un efecto beneficioso sobre el metabolismo no es novedad. El médico alemán Carl von Noorden trató a pacientes con diabetes con este cereal ya a principios del siglo XX, con notable éxito. "Hoy existen medicamentos eficaces para tratar a los pacientes con diabetes --justifica Marie-Christine Simon, profesora adjunta del Instituto de Nutrición y Ciencias de la Alimentación de la Universidad de Bonn-- y por ello, este método ha sido prácticamente ignorado en las últimas décadas".
Aunque los sujetos de prueba del ensayo actual no eran diabéticos, padecían un síndrome metabólico asociado con un mayor riesgo de diabetes. Las características incluyen sobrepeso, hipertensión arterial, niveles elevados de azúcar en sangre y trastornos del metabolismo lipídico. "Queríamos saber cómo una dieta especial a base de avena afecta a los pacientes", explica Simon.
Se pidió a los participantes que consumieran exclusivamente avena, previamente hervida en agua, tres veces al día. Solo se les permitió añadir fruta o verdura a sus comidas. Un total de 32 mujeres y hombres completaron esta dieta. Comieron 300 gramos de avena cada uno de los dos días y solo consumieron alrededor de la mitad de sus calorías habituales. Un grupo de control también siguió una dieta baja en calorías, aunque esta no incluía avena.
Ambos grupos se beneficiaron del cambio de dieta. Sin embargo, el efecto fue mucho más pronunciado en los participantes que siguieron la dieta a base de avena. "El nivel de colesterol LDL, especialmente dañino, se redujo un 10% en ellos; se trata de una reducción sustancial, aunque no del todo comparable al efecto de los medicamentos modernos --subraya Simon--. También perdieron dos kilos de peso en promedio y su presión arterial se redujo ligeramente".
"Logramos identificar que el consumo de avena aumentaba la cantidad de ciertas bacterias intestinales", explica Linda Klümpen, colega de Simon y autora principal del ensayo. El microbioma ha sido objeto de creciente atención en las últimas décadas. Ahora se sabe que las bacterias intestinales desempeñan un papel decisivo en el metabolismo de los alimentos y liberan los subproductos metabólicos que generan en su entorno. Aportan, entre otras cosas, energía a las células intestinales, lo que les permite realizar mejor sus funciones.
Además, los microbios distribuyen algunos de sus productos por el organismo a través del torrente sanguíneo, donde pueden tener diversos efectos. "Por ejemplo, pudimos demostrar que las bacterias intestinales producen compuestos fenólicos al descomponer la avena --destaca Klümpen--. Ya se ha demostrado en estudios con animales que uno de ellos, el ácido ferúlico, tiene un efecto positivo en el metabolismo del colesterol. Esto también parece ocurrir con algunos de los demás productos metabólicos bacterianos". Al mismo tiempo, otros microorganismos "eliminan" el aminoácido histidina, que si no el organismo lo convierte en una molécula sospechosa de promover la resistencia a la insulina.
Los efectos positivos de la dieta a base de avena tendían a seguir siendo evidentes seis semanas después. "Una dieta a base de avena a corto plazo, a intervalos regulares, podría ser una forma bien tolerada de mantener el nivel de colesterol dentro del rango normal y prevenir la diabetes", afirma Simon.
Sin embargo, en el estudio actual, el cereal ejerció su efecto sobre todo en alta concentración y en combinación con una reducción calórica: una dieta de seis semanas, en la que los participantes consumieron 80 gramos de avena al día, sin otras restricciones, logró efectos leves. "Como siguiente paso, ahora se puede aclarar si una dieta intensiva a base de avena repetida cada seis semanas realmente tiene un efecto preventivo permanente", concluye.