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Un hombre estaba buscando al repartidor de pizza… y terminó cayendo desde cinco pisos de altura

Lo que debía ser una noche cualquiera terminó en tragedia para Joshua Robbins, un joven de 23 años que murió al caer desde el quinto piso de un edificio residencial en Londres mientras comprobaba si había llegado el repartidor de pizza que esperaba.

El incidente ocurrió el pasado 29 de enero en Newton Street, en pleno centro de la capital británica, y ha desatado una fuerte indignación entre sus familiares, que aseguran que la causa fue una barandilla que cedió sin previo aviso.

La familia reclama respuestas ante un posible fallo estructural en el edificio donde vivía el joven

Según el testimonio de sus padres, Fiona Garrett y Will Robbins, Joshua salió al rellano comunitario para mirar hacia la calle y comprobar si el pedido había llegado. En ese momento, la barandilla que debía proteger el borde del pasillo exterior se desprendió, provocando que el joven cayera al vacío. Murió en el acto.

En un comunicado devastador, la familia explicó que Joshua “no actuó de forma imprudente ni intentó subirse a la barandilla”, sino que simplemente se apoyó en una estructura que debía ser segura. “Una barrera de seguridad que debía evitar una caída cedió, con consecuencias catastróficas”, afirmaron. El padre del joven presenció las consecuencias inmediatas de la caída, algo que describen como “un trauma imposible de imaginar”.

Joshua había llegado a Londres desde Irlanda del Norte para comenzar una nueva etapa laboral y personal. Sus padres lo recuerdan como un joven “alegre, amable y carismático”, apasionado por los videojuegos y muy querido por sus amigos. “Tenía una sonrisa que iluminaba cada habitación”, escribieron en su declaración.

La organización The Katie Trust, que apoya a la familia, denunció que en los últimos años se han registrado múltiples muertes relacionadas con balcones y barandillas defectuosas en la ciudad. “La posibilidad de que un elemento básico de seguridad pueda fallar así es profundamente preocupante”, señalaron.

La Asociación de Vivienda de Islington y Shoreditch, responsable del edificio, expresó sus condolencias y aseguró que está colaborando con la policía en la investigación. Por ahora, las autoridades mantienen abiertas todas las hipótesis, aunque la familia insiste en que la causa fue un fallo estructural evidente.

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