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Olivia Smart y Tim Dieck: "Sin España no estaríamos en estos Juegos"

Olivia Smart (Sheffield, 28 años) se hizo española hace diez años para competir al lado de Adrián Díaz. Él se retiró después de los Juegos de Pekín 2022 y ella empezó una nueva aventura con Tim Dieck (Dortmund, 29 años), que también se había quedado sin pareja y se nacionalizó español. Hubo un primer «no» de Olivia, pero finalmente se juntaron e hicieron historia para el patinaje nacional, al ser sextos en el Mundial de 2025, en Boston. No se ponen límites en los Juegos de Milán. Debutan hoy con el programa corto de danza (desde las 19:20, Eurosport y Tdp). También compite otro dúo español: Sofía Val y Asaf Kazimov.

¿Qué recuerdos tienen de sus primeros Juegos?

Olivia Smart: Es un poco extraño porque estos se sienten casi como si fueran mis primeros Juegos Olímpicos porque hay mucha más emoción. Los primeros fueron los de Pekín 2022, también los de Tim, y también fue emocionante, en cierto modo no parecía real porque estábamos viviendo el sueño de convertirnos oficialmente en atletas olímpicos por primera vez. Además fue durante el covid, así que fue muy diferente. Pero ahora, yendo a mis segundos Juegos, a los segundos de Tim, con la experiencia, con la confianza de los atletas que somos hoy y con objetivos más grandes, es distinto. Sientes que ya no es simplemente una competición en la que cumples un sueño; esto es: «Son los Juegos Olímpicos y estamos aquí para hacer historia por España, para ganar una medalla». Ya no estamos sólo para disfrutar la experiencia; estamos para lograr cosas y mostrarlo. Y por supuesto, al ser unos Juegos en Italia, en Europa, tan cerca de España, de Inglaterra, de Alemania, gente que nos sigue y apoya nuestras carreras podrá volar y estar en persona, será mucho más especial y también mucho más importante. Para nosotros, como patinadores artísticos y bailarines sobre hielo, actuar ante un pabellón vacío es muy difícil. Nuestro deporte existe para actuar ante un público. En Pekín eso fue muy diferente, con el pabellón vacío, pero en Milán estará lleno y será espectacular y también podremos socializar y disfrutar todo sin las restricciones del covid. Creo que serán unos Juegos completamente diferentes.

Tim Dieck: Los de Pekín eran mis primeros Juegos así que fue algo muy, muy especial. Recuerdo el momento, aunque no hubiera público, de abrir la cortina en la pista de hielo por primera vez y ver los aros olímpicos gigantes delante de mí. Fue algo absolutamente especial porque cuando lo pienso... Tenía seis años cuando vi los Juegos por primera vez con mis padres en casa, y el pequeño Tim les dijo: «Mamá, papá, yo quiero estar ahí». Y llegó el día, lo conseguí. Fue realmente especial. Pero, como dice Olivia, fue diferente por el covid, vimos a todos aquellos voluntarios cubiertos, teníamos test diarios, todo estaba muy restringido. Para Milán estoy superemocionado, yendo con Olivia, con un nuevo equipo. Llevamos juntos sólo tres temporadas y hemos llegado hasta aquí. Es emocionante y un honor representar a España.

"Nos quedamos sin parejas, Olivia fue la primera a la que escribí, y recibí un 'no'..."

TIM DIECK

¿Cómo empezó su historia?

TD: Después de la última temporada olímpica, no seguimos con nuestras parejas. Fue un momento realmente difícil; hablo por los dos. Era algo nuevo. No estábamos seguros de si queríamos continuar o no, y si buscar nuevo compañero. En mi caso, me di cuenta rápido. Después de un mes sin pareja, pensé: «Quiero continuar. Aún tengo fuego dentro y quiero seguir para alcanzar mis objetivos». Hice algunas pruebas, incluso Olivia fue la primera persona a la que escribí, porque sabía que su excompañero, Adrián Díaz, también había dejado su carrera profesional. Así que hablé con ella. Era junio o julio de 2022 y recibí como un «no» por parte de Olivia, porque no estaba mentalmente preparada, no sabía si quería seguir.

OS: No estaba preparada para decir que sí. Habían pasado sólo unos meses desde los Juegos de Pekín, y aún estaba en ese estado de no saber qué venía después.

TD: Tuve que buscar otro camino porque no podía quedarme con el «no». Probé por Europa y me contactaron para ir a Montreal. Pensé: «Buena oportunidad, Olivia sigue allí». Y fui a Montreal.

OS: Yo estaba en Montreal, entrenando sola y dando clases. Mis entrenadores vieron patinar a Tim y me dijeron: «Si quieres seguir compitiendo, esta es tu oportunidad». Así que hicimos la prueba y fue genial. Y desde entonces supe que si quería continuar en este deporte, representando a España en el más alto nivel, era ahora o nunca. No quería mirar atrás y arrepentirme. Había llegado muy lejos con Adrián: diploma olímpico, metas enormes, pero sabía que era posible lograr más. Encontrar pareja en danza sobre hielo es muy difícil, así que cuando apareció la opción de Tim, tuve que decidir. Y me alegro de haber dicho que sí finalmente. Tim fue muy determinado aquel verano y esperó con paciencia hasta que dije «sí». Empezamos, aunque yo tenía un contrato para un programa de TV en Reino Unido, «Dancing on Ice», que tenía que cumplir. Después de eso comenzamos a entrenar y competir oficialmente en 2023. De 2023 a enero de 2026 ha sido un viaje fantástico, una asociación muy corta, pero muy exitosa. Que estemos yendo juntos a unos Juegos es increíble. Queremos seguir haciendo historia para España.

La palabra «confianza» es determinante en su deporte...

OS: Sí, la confianza es enorme con nuestra pareja deportiva. Es algo que practicamos cada día. Incluso en el reciente Europeo, antes de competir, la palabra era esa: confiar el uno en el otro, en nuestro entrenamiento, en el proceso. Puedes entrenar al máximo cada día, pero si no hay confianza entre los dos, en competición no aparecerá cuando más lo necesitas.

¿Por qué eligieron Dune, antes, y Dune II, ahora, para su programa libre?

TD: Con Dune sentimos, desde la temporada pasada, que en los grandes eventos conectamos con la historia tal y como se vive en la película. Le dije a Olivia tras el Mundial de Boston que sentí como si estuviera patinando dentro de la película. Conectar el film con el público, mostrar la historia de amor de los protagonistas… Es especial. Y con la segunda parte este año lo acercamos aún más al público. Es como una historia continua desde el año pasado.

"Hacemos un trabajo similar al de los actores en Hollywood, pero además nosotros entrenamos como atletas"

OLIVIA SMART

¿Cuánta gente hay detrás de un programa así?

OS: Tenemos un equipo enorme. Entrenamos en Montreal, en la Ice Academy, y hay al menos diez entrenadores especializados: técnicos, coreógrafos, danza fuera del hielo, actuación, ballet… Todos aportan algo a nuestro programa y a nuestra historia. Nuestro trabajo favorito es el de actuación. La danza sobre hielo es muy técnica, pero no buscas mostrar dificultad, sino fluidez y contar una historia. Es arte sobre el hielo. Dune es popular porque contamos una historia, porque la gente siente que está en el desierto cuando nos ve. Trabajamos con un «coach» de actuación, con una profesora de ballet… y tenemos que salir de nuestra zona de confort para meternos en los personajes. Es similar al trabajo de los actores en Hollywood. Nosotros hacemos ese trabajo y además entrenamos como atletas. Por eso Dune destacó tanto, y por eso hacer Dune II fue una idea muy inteligente de nuestro entrenador. Ha funcionado muy bien y esperamos que en los Juegos sea aún más apreciado. Seguimos esperando que el director de la película o alguien del equipo vea nuestra rutina, porque literalmente estamos llevando Dune del desierto… al hielo.

 

¿Notan en plena competición la reacción de la gente?

TD: Durante el programa no la sentimos; estamos solo Olivia y yo. Pero al acabar, cuando miramos alrededor, vemos la emoción del público. Cuando terminas un gran programa y ves al pabellón de pie… No creo que nunca pueda sentir nada igual.

¿Cómo les va el corazón en ese momento?

TD: Es una pregunta interesante. Sé que es alto, pero no sé cuánto.

OS: Yo tampoco. Nunca hemos podido llevar pulsómetro en competición. En entrenamiento, sube muy rápido y se mantiene alto. Pero en competición, con la adrenalina, sería aún más. Me gustaría saberlo. Incluso al esperar la puntuación, creo que está altísimo hasta que salen las notas.

Y durante la rutina deben aparentar que no hay cansancio.

OS: En danza sobre hielo el objetivo es la ausencia de esfuerzo. No queremos mostrar cansancio ni debilidad. Es muy difícil. Muchas veces sonríes a pesar del dolor. Estamos cansados, hay dolor, pero lo hacemos parecer fácil. Ese esfuerzo no siempre se aprecia.

¿Entrenan delante del espejo?

TD: Sí, lo hacemos mucho. Es una gran herramienta para asegurarnos de que todo es simétrico, coordinado. Lo hacemos al principio de la temporada con el nuevo programa y cada vez que ajustamos brazos o movimientos.

"De España me encanta el estilo de vida, la gente... Y la comida. He viajado mucho, y todos sabemos que no hay nada mejor que el jamón"

TIM DIECK

¿Qué es lo que más les gusta de España?

TD: España, desde la federación hasta el país, nos apoya muchísimo. Sin ellos no podríamos hacer lo que hacemos. España nos ha ayudado enormemente y trato de devolverlo con nuestra forma de patinar, alcanzando metas por España y escribiendo la historia. Y, hablando del país, me encanta su estilo de vida. Todo el mundo es amable, te hacen sentir parte de una familia. Y, obviamente, la comida. La comida en España… no hay duda. He viajado mucho y todos sabemos que no hay nada mejor que el jamón.

OS: Para mí, los últimos 10 años representando a España con Adri y ahora con Tim han sido posibles gracias a que España me acogió desde el principio, me trató como a una más y me dio la oportunidad de tener ciudadanía y pasaporte. Gracias a eso estoy en mis segundos Juegos. Si no, estaría en otra carrera y viviendo otra vida. Las limitaciones en el patinaje para representar a un país son enormes: necesitas pasaporte, ciudadanía, y encontrar parejas es muy difícil. Si no hubiera recibido la nacionalidad con Adrián entonces, y ahora Tim la suya, no estaría aquí. No sería la Olivia Smart patinadora, ni la abanderada de España en los Juegos. Es increíble pensar lo distinta que habría sido mi vida estos 10 años sin esa oportunidad. Espero que más atletas como yo puedan vivir sus sueños representando a un país que los adopte, aunque no sea el de nacimiento. Es algo precioso. Y sí, como dijo Tim: la comida, la cultura, la gente… Si tuviéramos que elegir un país para representarnos, sería España, siempre. Estoy muy agradecida. Y esperamos seguir haciendo que el deporte español se sienta orgulloso de nosotros, poder inspirar a las nuevas generaciones y seguir llevando los límites cada vez más lejos.

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