Nuevo aislamiento a Sánchez: España encadena diferentes exclusiones en las reuniones del núcleo duro europeo
El enfrentamiento político entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, tras la exclusión de España del nuevo núcleo de coordinación económica impulsado por Roma y Berlín, no es un episodio aislado. Es, más bien, el último síntoma de una tendencia que en los últimos meses ha dejado al país fuera de varias mesas clave en la Unión Europea.
La reunión que ha desatado el malestar se ha celebrado esta semana en vísperas de la cumbre informal de líderes en Bélgica. Italia, Alemania y otros socios articularon un encuentro restringido para fijar posiciones sobre competitividad y política industrial antes del debate formal de los Veintisiete.
Sin embargo, España, cuarta economía del euro y socio fundador del proyecto comunitario, no fue invitada. Un motivo por el que desde Moncloa se ha trasladado el descontento por lo que consideran una dinámica que erosiona el principio de igualdad entre Estados miembros.
No es la primera vez que ocurre
El 12 de enero de 2026, varios líderes europeos (entre ellos Alemania, Francia, Italia y Polonia) mantuvieron en Berlín un encuentro específico sobre el marco de negociación para un eventual alto el fuego en Ucrania.
España no estuvo en la mesa. Tampoco participó en la reunión celebrada el 3 de diciembre de 2025 en París, donde un grupo reducido de países coordinó posiciones sobre garantías de seguridad para Kiev ante un futuro proceso de paz. En ambos casos, el argumento fue la necesidad de un formato "ágil" con los Estados más implicados en la arquitectura militar y diplomática del conflicto.
Pero dicha exclusión se repitió el 21 de noviembre de 2025, cuando un grupo de capitales del denominado "núcleo estratégico" se reunió en Varsovia para discutir el refuerzo del apoyo financiero y militar a Ucrania de cara al invierno. España, pese a su contribución económica y a su papel durante la presidencia rotatoria del Consejo en 2023, quedó fuera del formato reducido.
Lo cierto es que estas ausencias no vulneran formalmente las reglas comunitarias, ya que las reuniones informales entre Estados miembros son una práctica habitual. Sin embargo, en la política europea real, las decisiones se moldean en esas antesalas. Por lo que llegar cuando el consenso preliminar ya está trabajado reduce el margen de influencia.