Los cuatro escenarios que plantea EE UU ante una posible guerra contra Irán
A pesar de los intentos de alcanzar un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, la tensión entre ambos países solo va en aumento. Mientras el equipo de negociación estadounidense, compuesto por Steve Witkoff y Jared Kushner, se encontraba buscando un acuerdo con el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, el Gobierno de EE UU estaba planeando diferentes escenarios ante una posible escalada hacia un conflicto bélico contra el Gobierno de Teherán.
Las conversaciones, que han retomado este jueves en Ginebra, finalizaron el martes con las declaraciones de la Casa Blanca sobre un marcado distanciamiento entre ambas naciones a la hora de llegar a un acuerdo pacífico. Por el contrario, el ministro iraní quiso remarcar el carácter constructivo de la reunión, asegurando que se habían dispuesto las bases ante un posible pacto. Ante estas diferentes perspectivas, y teniendo en cuenta la superioridad militar demostrada por el ejército de los Estados Unidos, aún no se puede descartar una posible guerra entre ambos.
Según análisis del conflicto publicado por el medio Newsweek y bajo la autoría de Tom O'Connor, Estados Unidos se encuentra barajando cuatro posibles escenarios para encontrarse preparado en el caso de que no se obtengan los objetivos esperados durante las conversaciones y se produzca el estallido de una guerra contra la República Islámica de Irán. Un escenario que parece cada vez más cercano si se tiene en cuenta el gran despliegue de fuerza aérea y marítima que ha realizado el Pentágono en la región, el cual ya ha sido comparado con el utilizado en conflictos anteriores como la invasión de Irak en 2003.
El primer escenario: reforzamiento de las relaciones diplomáticas
Según ha expresado el propio presidente Donald Trump, la primera opción sería encontrar una solución diplomática para evitar un conflicto bélico. Su intención es lograr un acuerdo atómico más restrictivo que el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) alcanzado en 2015, el cual limitaba el programa nuclear iraní para asegurar su uso exclusivo bajo intenciones pacíficas. Durante su primer mandato, Trump decidió retirarse del plan e imponer sanciones económicas a Irán, lo cual no fue del agrado de la República Islámica.
A pesar de que Irán asegura que su programa nuclear no tiene objetivos bélicos ni armamentísticos, desde 2018 ha ido incumpliendo las bases del PAIC, lo que despertó las alertas de Estados Unidos y del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Por ello, el presidente Trump busca lograr un acuerdo bilateral con Irán, el cual pueda restringir los avances del programa iraní. Si no se logra dicho acuerdo, Trump ha amenazado, en diferentes ocasiones, con "bombardear" y llevar a cabo operaciones militares en la zona.
Atacar bases militares y zonas estratégicas si no se llega a un acuerdo
Gracias a ataques como la denominada 'Guerra de los 12 días', llevada a cabo entre Israel e Irán en junio de 2025, quedó demostrada su ineficacia ante sistemas militares más complejos como los utilizados por Estados Unidos o el Gobierno de Tel Aviv. Por ello, la primera opción si las negociaciones no llegan al resultado esperado por Washington, sería atacar zonas militares y estratégicas para acabar con la capacidad defensiva de la República Islámica de Irán.
Según las declaraciones, recogidas por Newsweek, de Richard Goldberg, ex director para contrarrestar las armas de destrucción masiva iraníes del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Estados Unidos estaría al tanto de la existencia de misiles iraníes que supondrían una amenaza tanto para EE UU como para Europa. Por lo que destruir estos misiles sería una de las principales acciones llevadas a cabo por el ejército estadounidense para neutralizar la amenaza de Teherán. Una estrategia que ya utilizó con el pasado bombardeo de tres instalaciones nucleares en junio de 2025.
Acabar con el líder político y religioso, Alí Jamenei
Al igual que hizo con el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, Trump ya habría insinuado la posibilidad de acabar con Alí Jamenei, líder supremo de Irán. Un escenario para el que se estaría preparando, así como hizo en el caso de Venezuela, al aumentar la presencia militar en el territorio. Sin embargo, existen ciertas diferencias que el presidente estadounidense debería tener en cuenta.
Su puesto como líder supremo de la República Islámica, que comenzó en 1989, no solo le otorga un papel como jefe de Estado, sino que también es un líder religioso. Este hecho complica la elección de su sucesor, pues podría conllevar luchas entre las diferentes facciones del país. Una cuestión que hasta Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos, ha afirmado desconocer "quién tomaría el poder", según Newsweek.
Un conflicto al más puro estilo de la Segunda Guerra del Golfo
Debido al enorme despliegue de las fuerzas militares estadounidenses en el Mar Rojo, otro de los escenarios planteados por el Gobierno de Washington sería llevar a cabo una guerra ofensiva contra Irán, así como hizo durante la invasión de Irak en 2003, también conocida como la Segunda Guerra del Golfo. Para ello, EE UU ya ha enviado una docena de buques de guerra y diferentes modelos de aviones de combate y reconocimiento como los F-35, F-22 y F-16.
Asimismo, el portaaviones USS Gerald R. Ford también se encontraría en ruta hacia la zona, uniéndose al USS Abraham Lincoln. Esta ofensiva, si bien podría ser una amenaza para aligerar las negociaciones llevadas a cabo este jueves, también deja clara la intención advertida por Trump de repetir un bombardeo la región iraní. Sin embargo, esta decisión no sería del agrado de socios como Arabia Saudita. Según declaró Mick Mulroy para Newsweek, una guerra entre ambos países "podría desestabilizar significativamente la región y afectar el libre flujo de energía". Lo que deja a Trump en una posición decisiva para el futuro, no solo de Irán, sino del resto de países de Oriente Medio.