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Tres ingenieros de Silicon Valley, acusados por EE UU de filtrar secretos tecnológicos a Irán

Mientras sigue creciendo la tensión entre Estados Unidos e Irán de forma paralela a las negociaciones para poner fin al programa nuclear iraní, este viernes un gran jurado federal ha acusado a tres ingenieros de Silicon Valley de haber robado información confidencial de tecnológicas estadounidenses para facilitársela a la República Islámica.

El comunicado publicado por la Fiscalía de EE UU del Distrito Norte de California precisa que Samaneh Ghandali, de 41 años, Mohammad Khosravi, de 40 años, y Soroor Ghandali, de 32 años, todos residentes en la localidad de San José, han sido acusados de conspiración para robar e intento de robo de secretos comerciales de Google y otras tecnológicas líderes, así como obstrucción a la justicia.

Trataron de ocultar las pruebas

Según la acusación que fue desclasificada este viernes, Samaneh y Soroor Ghandali, hermanas, trabajaron en Google antes de incorporarse a otra compañía. Mohammad Khosravi, casado con la primera, se encontraba trabajando en otra tecnológica.

Durante este periodo, los sospechosos utilizaron sus respectivos empleos para acceder a información confidencial y sensible, y posteriormente extrajeron estos documentos en los que se incluían "secretos comerciales relacionados con la seguridad de procesadores, la criptografía y otras tecnologías (...) a ubicaciones personales y de terceros no autorizadas", entre los que se encontrarían dispositivos de trabajo facilitados por sus empleadores y a Irán.

La acusación también apunta que los acusados trataron de ocultar sus acciones presentando declaraciones juradas falsas a las empresas víctimas, destruyendo archivos extraídos y otros registros de dispositivos electrónicos, y ocultando los métodos de filtración para evitar ser detectados. Asimismo, se tiene constancia de que Samaneh Ghandali y Khosravi llegaron a viajar a Irán en diciembre de 2023, y la noche anterior a comenzar el trayecto, Ghandali presuntamente tomó con su teléfono "aproximadamente 24 fotografías" de la pantalla del ordenador de trabajo de su marido, las cuales nuevamente contenían información clasificada. Datos a los que accedieron desde dispositivos personales ya en el país de Oriente Medio.

El comunicado de la Fiscalía detalla que de ser hallados culpables los sospechosos se podrían enfrentar a una pena máxima de 10 años de prisión y una multa de 250.000 dólares por cada cargo de conspiración para cometer un robo de secretos comerciales y otra pena máxima de 20 años de cárcel y multa de 250.000 dólares por el cargo de obstrucción.

15 días para llegar a un acuerdo

El presidente de EE UU, Donald Trump, ha seguido elevando el tono contra el país, a medida que crece el número de efectivos concentrados en la región de cara a un posible ataque. El jueves el magnate fijó un plazo de 10 a 15 días para llegar a un acuerdo sobre su programa nuclear, o de lo contrario ocurrirán "cosas realmente malas".

Por su parte, Teherán ha respondido a las amenazas estadounidenses en una carta dirigida al secretario general de Organización de Naciones Unidas, Antonio Guterres que responderá "decisivamente" si se ve sometido a una agresión militar por parte de Washington. Irán considerará objetivos legítimos las bases, instalaciones y activos de EE UU en la región, reconociendo que existe "un riesgo real de agresión militar".

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